La Fórmula 1 recupera la ilusión

Los sucesos de la semana han convulsionado la parrilla de la Fórmula 1. La intención inicial era haber anunciado tres movimientos sincronizados, porque hace tiempo que se habían fraguado, pero la filtración del entorno de Sebastian Vettel a la prensa alemana sobre su marcha de Ferrari precipitó y descolocó la secuencia. Dos días después, la Scuderia anunció el fichaje cantado de Carlos Sainz, y McLaren comunicó la incorporación de Daniel Ricciardo para suplir la baja del español. El efecto dominó se ha parado, de momento, en el asiento de Renault, para el que suena con fuerza el nombre de Fernando Alonso. No es el único enigma por resolver, porque en este momento quedan 12 volantes libres para 2021, entre ellos los de Mercedes. Y Vettel tampoco ha dicho la última palabra.

Este mercadeo ha relanzado el interés por la F1 en plena parálisis por la pandemia. En especial en España. Un estudio de Personality Media muestra la imparable caída que ha sufrido este deporte desde mayo de 2013, que alcanza el 40% en los mayores de 46 años, pero se eleva al 55% en los menores de 30. Un descenso sin freno que arrancó tras la última victoria de Alonso, entonces en Ferrari. Su travesía por el desierto de McLaren y su salida del circuito redujo el atractivo. El aterrizaje de Sainz en Maranello, en la escudería más mítica del Mundial, rescatará a muchos aficionados que se habían marchado, o incorporará a algunos nuevos, sobre todo en el tramo más joven, en aquellos que no han visto o recuerdan vagamente el último triunfo de un español. Si a eso unimos el regreso de Alonso, el aliciente será mayor, aunque un Renault no sea lo más ilusionante. ¿Quiere esto decir que hay que esperar a 2021 para ver Fórmula 1? En principio, no. El reinicio está previsto para el 5 de julio en Austria. Y seguro que el repunte comenzará a notarse ahí, aunque todavía luzca la ropa vieja.