Yo digo Raúl Romojaro

La decisión no es nada sencilla

Raúl Romojaro
Redacción de AS
Actualizado a

Noticias relacionadas

Lo que Ferrari calla, lo reclaman sus seguidores; lo que Alonso reivindica, lo apoyan sus incondicionales. La polvareda de las banderas amarillas en Interlagos ha conmocionado la Fórmula 1 y muchos son los que se preguntan por qué desde Maranello no se han puesto al frente de una cruzada que podría llevar el título mundial a sus vitrinas. Sería un atrevimiento por mi parte pretender dar una respuesta a tal cuestión, pero lo más obvio es decir que sus razones tendrán. Si fuera tan sencillo no me cabe la menor duda de que ya lo habrían hecho; si no ha sido así, quizá lo que tantos vemos como una irregularidad clamorosa de Vettel no lo es tanto. La cuestión, por tanto, diría que más bien apunta a que en Ferrari sopesan ahora pros y contras de tal decisión.

Porque lo que parece también evidente es que si Ferrari se lanza a esa guerra debería ser con un porcentaje elevadísimo de posibilidades de éxito, diría que del cien por cien. Perder la reclamación sería sinónimo de ridículo clamoroso y es lo último que su leyenda debería permitirse, sobre todo tras una temporada con muchas luces pero las mismas sombras, al menos en lo que se refiere al apartado técnico, al desarrollo de un coche que se presentó con muchos vicios de origen que han penalizado el devenir de los acontecimientos. Aunque suene a topicazo, Ferrari es algo más que una marca de coches, es una religión, un símbolo, un mito y, como tal, debe moverse con pies de plomo cuando es tanto y tan importante lo que está en juego. Pronto saldremos de dudas...

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados