yo digo Raúl Romojaro

Lluvia y carreras, una mala combinación

Raúl Romojaro
Redacción de AS
Actualizado a

Noticias relacionadas

Tengo la constancia de que hay muchos aficionados que disfrutan con las carreras, de coches o de motos, sobre mojado. Piensan que la lluvia añade incertidumbre y emoción a las competiciones. Una opinión respetable, claro está, pero que no comparto en absoluto. Yo las aborrezco, porque me parece que se adultera la realidad a golpe de caprichos del destino, de los antojos de una fortuna que echa a rodar la bola sobre la ruleta de lo imprevisible. Por eso no me gustó nada lo que se vio ayer en Sepang, exceptuando en Moto3, con un valentísimo Sandro Cortese que se mereció la victoria y el título que le convierte en el primer campeón de esta nueva categoría con motores de cuatro tiempos.

No me gustó nada ver a Pol Espargaró desaprovechando el trabajo de todos los entrenamientos de Moto2, incluyendo la pole, para quedar relegado a un papel de comparsa; no me gustó ver al líder Márquez conservando para evitar un error que finalmente llegó y acabó con sus aspiraciones de sentenciar el título ayer mismo; no me gustó ver a pilotos rodando por el asfalto sin apenas saber qué ha ocurrido; no me gustó encontrarme con Lorenzo pidiéndole al árbitro la hora; no me gustó como se resolvió la suspensión de la carrera de MotoGP, ni tampoco que pareciera que nadie sabía muy bien qué iba a ocurrir a partir de entonces; no me gustó que Stoner no pudiera demostrar hasta dónde podía llegar en unas condiciones menos exigentes para su estado físico, aunque tampoco me hubiera gustado verle por los suelo con sus lesiones tan recientes... En definitiva, que no le veo el encanto a ese caos, a esa lotería, a ese descontrol, aunque para otros pueda resulta apasionante. Puntos de vista, supongo...

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados