Basile, La Bomba y lo impersonal
Noticias relacionadas
El jugador del partido fue Gianluca Basile:una bomba, al estilo de Juan Carlos Navarro. Un conflicto tan estudiado como el de blancos y azulgrana puede desatascarse en el pestañeo emocional de una secuencia de flashes: lo que pueden producir Navarro, Bullock o el Basile de anoche, que mató el partido con ocho puntos consecutivos, el 8-0 que sepultó al Real, del 44-35 hasta el 52-35. Ocho puntos en escalera de color: canasta con tirabuzón y falta, (dos más uno), dos tiros libres y triple a distancia más que NBA. Del 42-26 abajo, el Madrid se había ido al 42-35, a lomos de un 0-9. Tras canasta de Marconato, Basile leyó los pasillos en la endeble defensa exterior madridista y sus ayudas, y echó cemento azulgrana a pies de la pequeña esperanza blanca. Además, el escolta pugliese (de Riva di Puglia, cerca de Bari), fue el mejor pasador del partido: seis asistencias. Total asistencias: 22-10, ventaja azulgrana.
Cuando un pequeño creativo brilla así, alumbra un rincón del equipo de Joan Plaza: su look machacón, maquinizado e impersonal, para lo bueno y lo malo. Total rebotes: 32-30 para el Real. El Real Madrid de Plaza, grande en centímetros, concebido para la demolición, un bulldozer. Por eso puede con el más liviano DKV Joventut de Alejandro García Reneses: tiene más artillería que la Penya. Pero los amos del Palau no van mal en centímetros ni munición: Kasun, Marconato, Trías, Vázquez... más los flashes imaginativos del mejor Basile: desventaja para lo impersonal. Bomba Basile. Y otro día hablaremos de esos pititos en Memphis...




