Yo digo Pedro P. San Martín

Su meta es obsesiva: ganar títulos

Actualizado a

Llevamos tres meses y medio con Schuster y aún nos falta tiempo para entenderlo. Es un tipo especial, muy suyo, poco dado a los gestos para la galería, introvertido quizás a la fuerza y reflexivo. Nada de esto es incompatible con otras cualidades: sabe ver al futbolista, entiende sus inquietudes, maneja los códigos de un vestuario y defiende una idea de fútbol atractiva para el Bernabéu. Todo bien mezclado, a mayor o menor temperatura, ha dado como resultado en cien días un Madrid líder en la Liga, cómodo en Champions y abierto a un esperanzador futuro, por jugadores y por estructura. De Capello no queda afortunadamente rastro.

Noticias relacionadas

Estoy convencido de que Schuster es feliz en el Madrid. Lo digo porque me lo ha dicho cara a cara, sin necesidad de fingir. Si a veces le vemos en un partido cabizbajo, pensativo, incluso contrariado, no es por desencanto, sino por pura rabia profesional. El alemán es perfeccionista, busca el mejor fútbol, quiere hacerlo bonito y ganar. Cuando algo o alguien no funciona, saca las uñas como lo hacía cuando era jugador. No lo duden, Schuster vive con una obsesión: ganar títulos con este Madrid. No hay riesgos de espantada.

Cumplirá el técnico mañana cien días en el cargo y el balance es notable. El Madrid va ajustándose a un modelo basado en rotaciones que, siendo discutible, no provoca serios traumas. Raúl, por otra parte, rejuvenece con su mejor versión apoyado por Schuster. Brotan valores como Sneijder, Marcelo, Heinze, Higuaín y se consolida Ramos. El alemán ha traído calma social y un alto nivel de expectativas. Ramón Calderón apostó fuerte y acertó. Con Schuster podemos dormir tranquilos.

Inicia sesión para seguir leyendo gratis

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados