MOTOGP

Yamaha busca la clave definitiva para ganar el Mundial

El fabricante japonés, pese a que no podrá evolucionar los motores para 2021, trabaja otras alternativas con las que reducir su déficit de velocidad punta.

Yamaha busca la clave definitiva para ganar el Mundial
MotoGP

Desde que arrancó la temporada en Jerez, el motor de las Yamaha se convirtió en su principal quebradero de cabeza causado por una partida defectuosa de válvulas de un proveedor secundario. Y pese a que tendrán que lidiar con él al menos un año más, desde la fábrica ya están buscando opciones con las que terminar de destacar sobre el asfalto. Como parte de las medidas de ahorro que surgieron a raíz de la crisis del coronavirus, todos los fabricantes sin concesiones deberán competir también en 2021 con sus propulsores actuales. Eso quiere decir que las carencias en velocidad punta de la M1 seguirán siendo un problema del que quieren deshacerse cuanto antes.

Después de un 2018 para olvidar en Iwata, el equipo reestructuró su cúpula y confió en Takahiro Sumi para dirigir un proyecto que evoluciona a paso lento, pero lo más firme posible. Y tras haber devuelto la competitividad a la M1, el siguiente paso es encontrar la velocidad que llevan echando de menos desde hace un par de temporadas: "Desafortunadamente, ahora la velocidad y el manejo en las curvas no es el punto fuerte de la Yamaha. Somos conscientes de que el resto ha mejorado mucho en esa área y por lo tanto, tenemos que hacer más hincapié en eso".

Queda muy claro cuál es el objetivo principal de la firma de los diapasones en estos momentos, actualmente con una carencia que ronda los 10 km/h respecto a la montura más competitiva. La congelación de los motores no les impedirá seguir buscando la clave definitiva para destacarse con rotundidad como la moto más competitiva de la parrilla, en un proyecto que a partir del próximo año contará con dos serios aspirantes al título como son Maverick y Quartararo. "No nos rendimos en mejorar la velocidad máxima para el próximo año", asegura Sumi, sobre un elemento para el que buscarán "otra manera de mejorarlo" al estar precintado.

Ya trabajaron en alternativas en el último test que celebraron los equipos tras el GP de San Marino. En esas pruebas Yamaha probó un nuevo escape con el que trataron de ganar esa falta de velocidad que tanto lastran, pero ahí no encontraron la solución a sus problemas. Pese a ello, y tras solo haber avanzado de una velocidad máxima de 325,75 km/h hasta los 326,15 km/h en el último año, desde Japón están contentos con su rendimiento "en general". 

"Las cuatro Yamaha están listas para luchar por la victoria", asegura Sumi con la certeza de haber conquistado seis en lo que va de curso. Pero eso sí, es consciente de que "todavía hay mucho trabajo por hacer hasta alcanzar el objetivo". Tienen todo un invierno por delante para intentarlo…