¿Misión imposible?

Mejores y peores películas basadas en videojuegos: una relación no muy bien avenida

Montaña rusa con muchas más simas que cumbres, listamos por año lo más sonado en las adaptaciones de videojuegos al cine.

Hay una pregunta recurrente cuando se nombra películas y videojuegos en una misma frase: ¿Por qué son tan malas las adaptaciones de videojuegos al cine? Se nos ocurren varias respuestas, pero seguro que se nos escapan muchas más. Ambos medios acumulan décadas de desescuentros por la incapacidad del cine de adaptar con garantías al videojuego. Podría ser porque en Hollywood no entienden las obras de base en ese medio tan igual pero a la vez tan distinto, que no le ponen alma, que son meros mercaderes buscando sacar tajada, pero es que también han fracasado los proyectos que contaban en sus filas con gente del medio interactivo.

Adaptar un videojuego al cine es complicado porque cuando lo haces le quitas su principal caracteristica, la interacción. Con esto nos referimos a que de un solo videojuego existen tantas versiones como experiencia particular haya tenido cada usuario con un mando en las manos. La versión que llega al cine es la interpretación de una sola de todas esas versiones. Si os fijáis, cuando le contamos una película a alguien siempre hablamos de que el protagonista hizo tal o cual. Por el contrario, cuando se trata de un videojuego recurrimos a la primera persona: llegué a tal sitio y fui a hablar con tal. Se trata de algo absolutamente personal que, según qué videojuego se lleve a la gran pantalla, podemos sentir el resultado como más o menos ajeno a nosotros. Pero claro, ¿que hay del espectador que no tiene contacto con este mundillo? No hay decepción que se pueda dar ahí por relación directa con la película en cuestión.

Son solo algunas pinceladas a un enorme cuadro abstracto. Los autores deben encontrar sentido a la obra y después saber comunicar su significado a los posibles espectadores. Queda largo camino por delante, y el ya transitado ya sabemos que está repleto de espinas. Os dejamos con una lista de lo más importante, para mal y para menos mal, de lo que han sido varias décadas de cabezazos contra un muro. Ni qué decir tiene, nos lo vamos a tomar con el mayor humor posible.

Las adaptaciones malas

Empezamos por la parte más dura y así después será todo más llevadero. Lo que viene a continuación es de juzgado de guardia en la mayoría de los casos. También os espera alguna sorpresa, por ver incluída alguna película que os gusta o por no encontrar la que pensáis más evidente. Intentad darle la importancia que merece, que las listas las carga el diablo (o los comentarios que se pueden dejar tras el artículo).

Double Dragon (1994)

La película basada en el clásico arcade que nos trajo Taito en el 87 parece producida en ese año en lugar de en 1994. Ya no digamos lo que parece el 2007 en el que se ambienta. Sin pretensión alguna y presumiendo de efectos digitales de mercadillo, hay muy poco que rascar aquí. Tal vez unas risas en una tarde de domingo compartiendo con amigos peli, pizzas y refrescos.

Rotten Tomatoes: 8%

Wing Comander (1999)

La estupenda franquicia espacial nacida en 1990 apuntaba a las pantallas de cine desde que incorporó actores e imagen real para contar su historia. En Wing Comander IV teníamos nada menos que a Mark Hamill o Malcolm McDowel, en horas bajas, eso sí. El caso es que su creador, Chris Robert, debió pensar que era coser y cantar dar el salto al celuloide, así que él mismo se puso tras las cámaras para firmar como director la adaptación, no fuera a salir un churro en manos profanas, ejem. Si bien los efectos digitales, en boga desde Parque Jurasico y Terminator 2, eran más asequibles en 1999 dando una pátina medio decente a casi cualquier producción, el resultado, con efecto incluido de la coetánea y vanguardista Matrix, no dio la talla en todo lo demás.

Metacritic: 21

Tomb Raider (2001/2003)

La Lara Croft con cara y cuerpo de Angelina Jolie tuvo su popularidad y repercusión monetaria a principios del presente siglo. Son películas deudoras, como no podía ser de otra manera, de Indiana Jones, pero también del cine de Bond más sobrado (te miro a ti, Roger Moore) y de la inevitable Matrix. Mirando la chulería y la sensualidad de la Jolie, el personaje de videojuego parecía comedido y recatado. Aunque parezca una apreciación muy obvia, vistas con la perspectiva actual, aquellas películas de Tomb Raider se sienten muy ajenas, artificiales y con demasiado postureo, aunque hay que reconocer que no tiene precio ver a Jolie bajarle los humos a un enorme tiburón de un puñetazo.

Metacritic: 43

Todo Uwe Boll

Flaco favor le hizo este señor a los videojuegos de cara al público general. No es ninguna sorpresa. Todos sabéis que podríamos haber copado esta categoría de las peores películas de videojuegos solo con la filmografía de Uwe Boll. Su presentación ante la masa gamer en 2003 con House of the Dead fue inenarrable, con momentos sin vergüenza alguna en los que se mezclaban con las imágenes de la película escenas directamente sacadas del videojuego del mismo título. Para no dar crédito. Este alemán invulnerable a las críticas siguió adelante con Alone in the Dark (2005), la saga Bloodrayne (2005/2011), Postal (2007), En el nombre del Rey (Dungeon Siege) (2007/2011), Far Cry (2008)... Entre resultados de serie Z y convocatorias públicas en el ring para zurrar a sus críticos (uno español, incluido), lo único que podemos agradecer en todo esto es que finalmente desistiera en su adaptación de Metal Gear Solid. Habría colapsado el universo de llegar algo así a los cines.

Metacritic: os podéis imaginar.

Doom (2005)

También es de sobra conocido el caso de Doom. El mítico videojuego que revolucionó el medio a principios de los 90 se diluía en celuloide descafeinado llegado el siglo XXI. El único momento para el recuerdo es de sobra conocido, el traspaso directo del lenguaje interactivo al cinematográfico en una secuencia que, esta vez sí, retrata a la perfección la contundencia y violencia del juego (la tercera entrega para ser más exactos, lanzada dos años antes). Unos minutos estimulantes que llamaban del todo la atención por verse inmersos entre toneladas de tópicos, la cotidianeidad de lo mediocre y lo mil veces visto.

Metacritic: 34

DOA: Dead or Alive (2006)

Es cierto que, tratándose de DOA, en esencia tanto película como videojuego tienen tanto fondo, profundidad y complicación como un folio en blanco. Pero es que, polémicas aparte, en el videojuego, donde una mecánica depurada lo puede ser todo, eso funciona. Poco más se puede decir de un subproducto que solo debió servir para algo a sudorosos y calenturientos adolescentes.

Metacritic: 38

Hitman (2007/2015)

Ya el casting echaba un poco para atrás. No veíamos en Timothy Olyphant rastro alguno del implacable Agente 47. Si encima, según avanzaba el metraje, observábamos que hasta tenía su corazoncito, apaga y vámonos. Tanto Hitman como su segunda parte (peor incluso que la primera, donde se podían rascar algunas cosillas a pesar de todo) fueron un cubo de agua fría sobre las cabezas, ya más que mojadas, de los jugadores que se atrevieron a pasar por caja.

Metacritic: 35 y 28

Max Payne (2008)

Un mito del videojuego como Max Payne no merecía diluirse de esta manera. Las bases para una adaptación estaban más claras que en otros casos. Debería haber sido relativamente fácil trasladar las fuertes influencias del comic, el cine y la literatura negra, pero no fue así. Está la premisa que todos conocemos como motor visceral del protagonista, pero esta se ve envuelta en un componente fantástico enmascarado de droga alucinógena que la aleja del origen noir. No ayuda tampoco un limitado Mark Wahlberg que pierde sus pocas fuerzas intentando imitar el rictus de Sam Lake.

Metacritic: 31

Street Fighter: La leyenda de Chun Li (2009)

Esperabais encontrar aquí a la película que todos tenéis en mente ahora mismo, ¿Verdad? Pues no, os espera con eso una sorpresa. Este subproducto no tiene por ningún sitio el encanto de la versión del 94. A aquella le costó lustros acumularlo a base de revisiones por parte del público, pero aquí no hay nada que reivindicar ni en cien años.

Metacritic: 18

Need for Speed (2014)

El descomunal éxito crítico y popular de la serie Breaking Bad abrió las puertas de Hollywood a sus protagonistas... Puertas que se cerraron a cal y canto tras los desastrosos resultados. Si Bryan Cranston descarriló con la fallida vuelta de Godzilla, Aaron Paul se estrelló estrepitosamente con Need For Speed. Lo único bueno en ambos casos fueron los estupendos traileres que las acompañaron, que distaban de anunciar el descalabro que vendría después. Centrándonos en Need for Speed, la adaptación de la longeva y mutable serie de velocidad arcade de EA tenía poco que hacer contra una franquicia cinematográfica que ya había ocupado ese lugar: Fast & Furious.

Metacritic: 39

Dead Rising: Watchtower (2015)

Sobresaturados de contenido zombie en cine y televisión, poco tenía que ofrecer en 2005 una adaptación del locuelo y desternillante Dead Rising. Sin trama que defender porque no hace falta con un juego de este tipo entre las manos, tampoco había mucho dinero con el que levantar nada potable. Tenemos en Watchtower protagonistas de Ali Express, también una sensación de aburrimiento cuando la fuerza para el divertimento en el medio original, masacrar zombis a diestro y siniestro tirando de imaginación, es solo proyección grabada en la pantalla. Imagen digital no disimulada y el humor descerebrado del videojuego explotado sin gracia.

Rotten Tomatoes: 30

Assassins Creed (2016)

Nos duele una barbaridad escribir estas líneas. Sobre el papel todo brillaba con fuerza. Teníamos a Justin Kurzel, Michael Fassbender y Marion Cotillard, el director y los protagonistas de la valorada penúltima versión cinematográfica de Macbeth. También, y esto es muy importante, a la propia Ubisoft en la producción. Estaba además rodada en inglés y español (la parte histórica ocurría en España, con momento Salto de fe desde la Giralda incluido), lo que suponía una no concesión a la comercialidad. En fin, que el batacazo que nos llevamos en el cine fue de impresión. La película resultaba sugerente en su arranque, pero enseguida empezaba la extrañeza. Las partes ambientadas en el Animus eran muy oscuras, en luz, pero también por el humo y el polvo que ensuciaba la pantalla. Es posible que un presupuesto impropio de una producción de esta envergadura obligara a ocultar por feos medios las carencias. Es llamativo el juicio e intento de ejecución de los protagonistas ante los Reyes Católicos, que en lugar de ser algo grande y multitudinario peca casi de reunión familiar. Para rematar, la parte histórica, la que reina en los juegos, era en proporción muy corta comparada con lo que ocurría en el futuro. En fin, la película de Assassin´s Creed fue un desastre que se despedía al final como un continuará que dudamos, vaya a llegar algún día. Toca esperar, cruzando los dedos, el giro hacia la animación seriada que está en preparación.

Metacritic: 36

Angry Byrds, la película (2016)

La película basada en el exitosísimo juego de Rovio llegó tarde y mal. Sin argumento que llevar a la pantalla, buena es la mala improvisación para salir del paso. A este estreno le faltó algo que el videojuego en el que se basaba hacía muy bien: ofrecer una enorme diversión.

Metacritic: 43

Monster Hunter (2020)

Aquí ya, en nuestra confusión, nos tropezamos y salimos rodando escaleras abajo. Monster Hunter podía haber estado en la lista que viene justo ahora, potencial había para ello, pero lo echa todo a perder de puro desconcierto. La Jovovich y su maridito Anderson vuelven a la carga metiendo mano de nuevo en un clásico del videojuego japonés. La película, a pesar de sus estupendos monstruos CGI, se siente muy de serie B, muy local, pequeña con su único escenario desértico, y eso no sería malo si no se tratase de una serie de videojuegos que es todo lo contrario. Además mete por medio a marines americanos en un mundo interactivo que siempre se ha bastado con su riquísimo lore. Lo justo para cabrear a los fans, claro. Si hace caja en China a pesar de polémicas, igual podemos verla explotar con libertad en una segunda entrega en el vergel que se ve en sus últimos minutos. Por ahora es solo la descafeinada puntita de un colosal iceberg.

Metacritic: 45

Las adaptaciones menos malas

¿Ha sido muy duro? Tranquilos, llegamos a una zona más confortable. Aquí encontraréis películas que se pueden disfrutar muy mucho. No las veréis en ninguna lista de imprescindibles de la Historia del Cine, pero ni falta que les hace. Seguro que lo que viene a continuación os ha dado algún que otro buen momento.

Mortal Kombat (1995)

Creemos que no nos equivocamos si decimos que la primera adaptación de Mortal Kombat es muy querida entre los jugadores. Es una película que, aceptadas sus limitaciones, no ha hecho más que crecer en la memoria de todos. La premisa básica del juego servía de perfecta base para el desfile de combates a ritmo de estupenda música machacona. No había más, pero tampoco menos. Paul W. S. Anderson, el director, aplicaría la misma exitosa honestidad en la primera entrega de cierta franquicia de zombies unos años después. Por decencia no nombraremos las otras películas que fueron llegando, pero sí la que está por venir. Estamos deseando presenciar en pantalla la carnicería que adelanta el nuevo reboot en su tráiler. Como dato curioso, comentar que el Mortal Kombat del 95 es de las poquísimas películas de esta lista que aprueba en Metacritic.

Metacritic: 59

Final Fantasy Spirit Within (2001)

Rompemos una lanza a favor de esta película que trajo tantos problemas financieros a Square y que no encontró en su momento el favor de los fans. Fue muy avanzada a su tiempo, mostrando sin miedo en pantalla representaciones humanas realistas cuando aún hoy, salvo contadas excepciones, no son habituales en la industria del cine (posiblemente por miedo a la respuesta del público ante el valle inquietante). Aunque seguimos sin entender qué llevó a Square a dejar de lado los mundos fantásticos habituales en la franquicia (igual pensaron que lo mejor era occidentalizarla para llegar a más público), no es despreciable su osadía al mostrar una historia tan deprimente en un mundo sin esperanza.

Metacritic: 33

Resident Evil 1 y 3 (2002/2007)

Paul W. S. Anderson comenzó en 2002 una saga cinematográfica que es una montaña rusa en lo que respecta a la calidad. Mirando la atracción de feria en perspectiva, su libre adaptación de Resident Evil tiene en la primera entrega uno de sus puntos más altos. Y es que nos entregó una pequeña obra sin ínfulas, humilde y tremendamente efectiva. Milla Jovovich se convirtió en protagonista de una ristra de seis películas que llegó a su última entrega en 2016. La segunda parte, Apocalipsis, en 2004, pecó de todo lo contrario que la anterior por su prepotencia y su acción chulesca, por eso fue de agradecer que la tercera, Extinción, tirando de la influencia desértica y destartalada de Mad Max, resultara un chute de aire fresco. El resto de entregas incluye puntos bajos (pero que muy bajos) y algunos elementos destacables y dignos de estudio pero dentro de películas que no dan la talla ni en la programación de sobremesa de un domingo por la tarde.

Metacritic: 33 y 41 respectivamente.

Silent Hill (2006)

La película que siempre ocupa el top en las listas de mejores adaptaciones da indudablemente la talla a la hora de mostrar el universo enfermo de la franquicia Silent Hill. Otra cosa es el guion, que fastidia de tan raquítico viniendo nada menos que de Roger Avary, que tiene un Oscar por esa labor en Pulp Fiction (clásico moderno que también fue Palma de Oro en Cannes en 1994). El director, productor y guionista debía andar de resaca o falto de dinero (o ambas cosas) cuando se puso a las teclas en esta ocasión. También es cierto que Silent Hill era tan fiel a los juegos que incluía largos pasajes de caminata en soledad, algo que en el cine americano ha de completarse con palabras. ¿Recordáis los memes de Ethan llamando una y otra vez a su hijo perdido en el centro comercial al principio de Heavy Rain? Pues eso. A pesar de todo creemos que el cómputo general es bueno, algo que se vio revalorizado cuando en 2012 se la pudo comparar con esa cosa llamada Silent Hill: Revelation (Metacritic: 16).

Metacritic: 31

Prince of Persia las arenas del tiempo (2010)

Defendemos aquí, no sin cierto pudor, la encarnación en celuloide del insigne Príncipe de Persia. Se trata de una producción donde se ve cada dólar invertido, que se mira en Las arenas Olvidadas y en los juegos clásicos en la forma, pero que adquiere en su protagonista el aspecto de la entrega de 2008. Un efectivo y dicharachero Jake Gyllenhaal crea puentes entre franquicias (El príncipe y sus hijo bastardos, los Assassin) con saltos y cabriolas deudoras del mejor cine clásico de aventuras. Eso sí, el irritante duelo sexual entre la pareja protagonista, repleta de situaciones y frases que son puro y gastado topicazo, nos han hecho dudar en más de una ocasión si incluir o no la película en este amable apartado.

Metacritic: 50

Tomb Raider (2018)

Si los Tomb Raider de Angelina Jolie inflaban los juegos clásicos hasta el absurdo, el de Alicia Vikander reflejó de forma sincera el fantástico y físico reboot de 2013. En algunos momentos de la película, calcos del videojuego, nos podíamos sorprender apretando en la butaca del cine botones y joysticks imaginarios. Vikander venía de recoger el oscar por La chica danesa, y su físico delgado y poco atlético hizo dudar a los aficionados, sabedores del exigente trabajo físico que le esperaba en su aventura. Dio la talla de sobra, y si bien la película dista de ser perfecta, irradia buenas intenciones que en algunos casos se materializan perfectamente ante nuestros ojos. Esperamos que la fórmula pueda pulirse en una continuación.

Metacritic: 48

Warcraft (2016)

Vamos a ser sinceros, la película tiene peros muy gordos, pero creemos que el cómputo general es (por los pelos) positivo. Su casting era muy cuestionable, never forget ese mago calcado a David Guetta), su guion funciona a ratos, su ritmo es pura arritmia y su duración es capaz de dormir a las piedras, pero es visible en todo momento la lucha de su director, Duncan Jones, por realizar un producto digno y fiel al mítico videojuego. Fan de WoW, es conocido su duro enfrentamiento con los productores para no poner como los malos de la función a la Horda (su razonamiento era de una lógica aplastante: no podemos poner como antagonistas a una facción que eligen como suya miles de jugadores). Su fracaso en la taquilla norteamericana se vio compensado, cual remontada, con el estreno de la película en China. No sabemos si será suficiente para que los señores de gris den visto bueno a una continuación. Duncan Jones quiere, nosotros también.

Metacritic: 32

Detective Pikachu (2019)

Un sueño hecho realidad, el ver la enorme pantalla de un cine repleta de espectaculares pokemon en CGI. Fue extraño que se optara por adaptar un spinof como Detective Pikachu en lugar de la franquicia madre. Es posible que se debiera a querer descargar de peso y responsabilidad a la película, por lo que pudiera ocurrir, dada la desastrosa carrera de los videojuegos en el cine y de la losa que supuso durante años aquella marcianada de Super Mario Bros. La prueba de que se llegó a buen puerto es que el resultado es disfrutable por grandes y chicos, por habituales de la famosa franquicia y por personas totalmente ajenas a ella. Y ojo, se trata de otro de los escasísimos casos en esta lista en los que la crítica aprobó el invento.

Metacritic: 53

Sonic, la película (2020)

Ahora que podemos celebrar la llegada de La liga de la justicia de Zack Snyder conviene recordar que los fans han sido determinantes también en otras ocasiones. Ya sabéis lo que pasó con Sonic, la película, su teaser horrorizó a los seguidores del puercoespín por el aspecto desagradablemente realista que tenía. Retraso e inyección de dólares mediante, lo que llegó a los cines sí que encajaba perfectamente con el canon. La película es ligera y divertida, aunque lo que más hay que agradecerle es haber traído de vuelta a un Jim Carrey que no se ponía tras las cámaras desde hacía cuatro años a causa de una depresión (con terrible tragedia sentimental de por medio). Sonic es reseñable por su estupendo (aunque un poco cargante) protagonista de zapatillas rojas, pero también por su antagonista, que ya no somos capaces de imaginar con otro rostro que no sea el de Carrey.

Metacritic: 47

Adaptaciones que son tan malas que son buenas

Lo sabemos, caemos aquí en los topicazos que hemos criticado en varias ocasiones a lo largo del texto. Es el encabezamiento de esta sección una frase que no nos gusta demasiado por gastada y por falsa, pero después de horas de documentación y escritura del reportaje para haceros lo más felices posible aunque sea solo un rato, tampoco nos pidáis más.

Super Mario Bros (1993)

A estas alturas creemos que la inefable Super Mario Bros le ha dado la vuelta a la tortilla. Su puesto habitual en el podio de las peores adaptaciones unido a su carácter pionero la relegó durante años a las oscuras estanterías del cine más cutre. Sigue siendo un proyecto imposible e impensable, de esos que no le caben en la cabeza a nadie, pero nos tenéis que reconocer que se ha ganado cierto culto. Es una cosa tan radicalmente rara que hasta resulta atractiva. O no, o sí. Bueno, aquí se queda.

IMDB: 40

Street Fighter: La última batalla (1994)

Y aquí tenemos otra de las habituales en lo peor de lo peor. Pues nada, también la sacamos de lo más hondo del canasto de la podredumbre. La adaptación al cine del mítico arcade de lucha es tan chusquero, tan loco, tan despropósito, que los años le han hecho ganarse poco a poco una pequeña legión de fans. La información que se ha ido conociendo con el paso de los años también ha ayudado. Ha resultado que el rodaje fue aún más ida de olla que la propia película, con ese desbocado Van Damme que hubiera hecho explotar el análisis de drogas en un control de la Guardia Civil.

IMDB: 39

No sabe/no contesta

Metemos aquí películas que nos desconciertan, que podrían estar en cualquiera de las categorías anteriores. Elegid vosotros dónde ubicarlas y así nos evitamos nosotros los tomatazos.

Final Fantasy VII: Advent Children (2005)

Que no os engañe su media en Metacritic, solo indica algo que ya sabíamos: la crítica de videojuegos es infinitamente más indulgente que la cinematográfica (el film aparece en Metacritic analizada por páginas de nuestro medio al estar catalogada como producto de PSP). Advent Children es una película extraña, endogámica en el universo FFVII, que lo da todo a los fans del juego y deja fuera a todos los demás (algo en lo que cae también un poco la precuela en cine de FFXV). Deprimente y gris, cuenta con una muy reseñable lucha en plano vertical coreografiada de forma confusa y anarquica. Una rareza que casi se diría de autor.

Metacritic: 88

Phoenix Wright: Ace Attorney (2012)

Otro locurón, esta vez de la mano del director todoterreno Takashi Miike, que sorprendió a todo el mundo con una película que no es para todo el mundo. Phoenix Wright: Ace Attorney es excesiva hasta el sonrojo en interpretación, vestuario, guion, ejecución... Nada va a medio gas aquí, por el contrario, la película corre a toda pastilla segura y despreocupada por una autopista en sentido contrario. En todo momento parece que va a haber una desgracia, pero el público continuamente se aparta desconcertado a derecha e izquierda para que siga avanzando.

Filmaffinity: 54

Ratchet And Clank (2016)

La version fílmica del reboot del primer Ratchet and Clank ofrece exactamente lo mismo que el videojuego. El problema es exactamente ese, que no hay más, lo que se traduce en que da mucho menos. La película, al compararla con el videojuego, algo inevitable porque comparte animación, historia, escenas clave… sale inevitablemente perdiendo porque carece de la magia que supone la interacción. No podemos decir que sea mala porque en su base, el videojuego, es estupenda, aunque precisamente por lo comentado nos resulta sosa,

Metacritic: 29

Proyecto Rampage (2018)

No hubiéramos tenido problema si esta película se hubiera llamado El hijo de Kong se va de juerga, pero es que toma el nombre de Rampage para echar a andar. El caso es que está mejor que el videojuego en el que se basa, que impactó en su momento por el tamaño de los sprites y los elementos destructibles pero por poco más. Más que solvente película de aventuras, aparece en este reportaje como una excepción: es el único caso en el que la película es mejor que el videojuego en el que se basa.

Metacritic: 45

Nos despedimos de vosotros con un voto de esperanza. Ya lo hemos dicho alguna vez por aquí: Hace tiempo que los videojuegos no necesitan al cine, pero a día de hoy el cine necesita a los videojuegos más que nunca. En el medio interactivo se encuentran miles de historias ya escritas que darían vida a un Hollywood anquilosado y falto de ideas. Tened por seguro que seguirán intentándolo hasta que den con la tecla. Los superheroes llevan años llenando las salas contando lo mismo una y otra vez, pero se necesita un relevo para cuando se agote la actual gallina de los huevos de oro. Y en los videojuegos no hay una gallina, tienen todo un gallinero. Por el bien de nuestra salud mental, que tengan suerte.

Monster Hunter Rise

Monster Hunter Rise es una aventura de acción a cargo de Capcom para Switch y PC que se desarrolla en la Aldea Kamura, una tierra inspirada en los ninjas, y te invita a explorar ecosistemas repletos de vida en los que les plantarás cara a monstruos imponentes para convertirte en el cazador definitivo. La historia tiene lugar cien años después de la terrible devastación que produjo la última calamidad. Los cazadores deben ahora hacer frente a nuevos monstruos de pesadilla que amenazan con sumir las tierras otra vez en el caos.

Monster Hunter Rise