Top 10

Los mejores juegos de id Software: ¡30 años de historia!

La redacción y los colaboradores de MeriStation eligen los títulos más destacados del mítico estudio detrás de sagas como DOOM y Quake, entre otros.

2020 y 2021 han sido dos años repletos de aniversarios. Unos meses después de que Super Mario soplara las 35 velas, Sonic hará lo propio para celebrar su trigésimo aniversario. El que también cumplira 30 es id Software, un estudio que ha dejado su impronta en la industria del videojuego. Actualmente forma parte de Bethesda, compañía que será adquirida por Microsoft si todo sale según las previsiones, tal y como han acordado ambas partes. Por tanto, el estudio responsable de DOOM, RAGE o Quake se incorporará a Xbox Game Studios, al igual que Arkane, MachineGames o ZeniMax Online Studios.

Allá por los años ochenta, cuatro jóvenes trabajaban en Softdisk, una de aquellas empresas del pasado que vendía y desarrollaba software en diskettes. John Carmack, John Romero, Adrian Carmack y Tom Hall diseñaban productos para esta compañía. Sin embargo, el futuro les depararía una nueva aventura. Después de que John Carmack inventara una nueva técnica pensada para los títulos en scroll lateral (Adaptive Tile Refresh), diseñó el juego de plataformas Commander Keen: Invasion of the Vorticons junto con Romero y Hall, todo ello mientras continuaban en las filas de Softdisk. Llegaron a un acuerdo con Apogee Software y publicaron su videojuego, lo que les reportó los ingresos necesarios para poder poner en marcha su propia compañía. Esa empresa fue denominada id Software, nacida oficialmente el 1 de febrero de 1991. Aquí empezaba una historia llena de éxitos.

Y así llegamos al 30 aniversario. El estudio compartió un emotivo mensaje en las redes sociales, donde no solo agradeció las aportaciones de los fundadores, ya fuera de la compañía. También tuvieron buenas palabras para sus socios, colaboradores y empleados, así como para la comunidad de jugadores, que ha evolucionado junto a la industria y a los distintos títulos que han salido a lo largo de todas estas décadas. “En 30 años han cambiado muchas cosas”, recuerdan en el comunicado, “pero lo que no ha variado es nuestra profunda pasión por unir a la gente creativa más brillante de la industria”. ¿El objetivo? “Crear shooters en primera persona divertidos y memorables”.

Si algo no se le puede echar en cara a id Software es que ha sabido adaptarse para seguir ofreciendo contenido de calidad. Por usar el mismo adjetivo, han sido capaces de lanzar títulos memorables. En los tiempos más recientes, DOOM y DOOM Eternal han trasladado su ensalada de tiros habitual a un producto moderno, que casi se asemeja a un baile o a una coreografía musical. Matar demonios con estilo nunca ha sido tan divertido, pero el veredicto lo tendrán que dar los redactores y colaboradores de MeriStation. Voto mediante, el equipo ha elegido los siguientes títulos. ¿Preparados para el TOP 10 más brutal? No esperes más, lo tienes justo debajo de estas líneas.

10. RAGE (PC, Xbox 360, PS3)

Fue en Quakecon 2007 cuando id Software anunció esta nueva propiedad intelectual, un juego que tardó cuatro años más en salir a la venta. Como maestros del shooter, la desarrolladora norteamericana optó por seguir profundizando en ese género. Otra de las características que definen el ADN del estudio es su apuesta por las tecnologías punteras (id Tech 5, en este caso). Por eso, cuando RAGE se comercializó en 2011 sorprendió por su apartado técnico. Tim Willits, uno de los miembros más veteranos de la compañía, fue el que llevó la batuta del proyecto. En cambio, durante el desarrollo de la secuela, el estudio se alió con Avalanche para producir RAGE 2, el último título de Willits como empleado de id Software, ya que decidió emprender nuevos caminos profesionales.

El planeta como hoy lo conocemos ya no existe. La historia de RAGE, que se ambienta en un futuro muy cercano al nuestro (2029) recibió la visita poco grata de un asteroide, que al golpear la Tierra devastó todo a su paso. A diferencia del fatídico destino de los dinosaurios, la historia no se repitió con los seres humanos, pues la especie sobrevivió a la debacle. Eso sí, lo cambió todo para siempre. Ahora, bandidos y mutantes campan a sus anchas, por lo que el protagonista deberá sobrevivir a tiro limpio.

RAGE no es tan alocado como su secuela, pese a que introduce carreras de vehículos, un vasto mundo a explorar y misiones secundarias. Fiel a su estilo shooter, id Software utiliza sus conocimientos del género con la maestría que proporciona la experiencia, de modo que no es una sorpresa la calidad de su gunplay. Quizá no sea el título más valorado del estudio, pero ha logrado colarse en el Top 10 de MeriStation.

9. DOOM III (Primero PC y Xbox, luego multiplaforma)

Existen unas directrices claras que definen la identidad de la saga DOOM, una serie de elementos que han permanecido inalterables a lo largo de todos estos años. Los títulos de esta licencia son siempre en primera persona y destacan por su frenetismo. Es como una especie de baile en el que el el desplazamiento, la música, la recarga de las armas y los disparos se suceden con un ritmo muy marcado. Eliminar a los demonios se convierte en el objetivo principal. Tras la segunda entrega de la saga, DOOM III impactó debido su impresionante factura técnica, con unos gráficos y una iluminación que no estaban al alcance de todos los ordenadores de la época. Tampoco de todas las consolas, ya que el título fue comercializado originalmente solo en la primera Xbox, la más potente y la más cercana a una arquitectura de ordenador.

La tercera entrega, quizá para jugar con su excelente iluminación, busco una atomósfera más oscura y terrorífica. Posee cierto tono claustrofóbico, que se acrecienta cuando las baterías de la linterna se agotan y el jugador se ve disparando en la oscuridad contra demonios ávidos de sangre, de la tuya, por supuesto. DOOM III no logra mantener el ritmo en toda la aventura, sobre todo al final de la misma, pero es un producto que merece la pena tener en cuenta.

En lo que se refiere a su argumento, la obra de id Software sigue primando la jugabilidad a su narrativa. No se trata de una continuación de los DOOM clásicos, sino que traza una nueva historia ambientada en el planeta Marte. Al final, no deja de ser una excusa para hacer lo que todo fan de la saga desea: disparar contra todo lo que se mueve.

8. DOOM II (Primero PC, luego multiplataforma)

Cuando el infierno llega a la Tierra, lo mejor es no estar allí, pero si eres el marine cazademonios de DOOM II, coger las armas y aplastar a unos cuantos seres del inframundo se convierte en un deber y en una necesidad. Tras la revolución que supuso la primera entrega a todos los niveles, esta segunda parte mejora y pule la fórmula, aunque se trata de un producto bastante conservador. A primera vista da la impresión de ser más una expansión que un juego nuevo, pero se puede decir que las apariencias engañan, porque esta secuela sigue siendo un producto fantástico.

En lo que respecta a la jugabilidad, la obra de id Software sigue las directrices de su antecesor, lo que significa que el gunplay sigue siendo frenético, pero esta vez con más enemigos, más armas y más acción explosiva. Su estructura laberíntica se conserva, así como los distintos caminos que se abren al encontrar llaves, interruptores y otros elementos que nos permiten interactuar con los escenarios de manera más profunda. En resumen: más, más y más. La historia, por su parte, sigue los hechos de la primera entrega, pero continúa siendo intrascendente.

7. Quake III: Arena (PC, Dreamcast, PS2, Xbox 360)

La importancia de DOOM en la industria del videojuego es incontestable, lo que no significa que id Software no disponga de otras sagas a tener en cuenta. La revelancia de Quake está fuera de toda duda, ¿de qué otra manera iba a tener, si no, una convención anual con su nombre? A diferencia de Quake y Quake II, la tercera entrega de la saga emprende un camino diferente, el del multijugador. Abandona así los componentes single player de los otros juegos, ya que el modo para un jugador es una arena en la que los rivales están controlados por la máquina.

La fórmula de Quake III: Arena es simple pero efectiva, un shooter absolutamente frenético que coloca a los jugadores en distintos mapas y se les plantea sobrevivir mientras masacran al resto de jugadores. Se trata de un título completamente enfocado en su faceta multijugador, ya sea online u local, por lo que no se introduce ningún componente de historia. Aquí lo que importa es desplazarse por los mapas, explorar los escenarios, hacerse con las armas y apretar el gatillo, todo ello al mismo tiempo que intentamos sortear las balas del enemigo.

6. DOOM Eternal (PS4, PS5, Xbox One, Xbox Series X/S, PC, Switch y Stadia)

Décadas después del lanzamiento del primer DOOM, la saga necesitaba un reinicio e id Software supo hacerlo de la mejor forma posible, respetando el pasado, pero adaptando los elementos de siempre a una jugabilidad tan clásica como modernizada. El estudio abordó la secuela sobre estas bases, a través de una producción a la altura de las circunstancias. Desde su lanzamiento en marzo de 2020 (más recientemente en su versión de Nintendo Switch), el título se ha alzado como uno de los mejores títulos de acción contemporáneos. De hecho, estuvo nominado a varias categorías a The Game Awards 2020.

En el análisis que publicamos en MeriStation, su autor decía que había buenos shooters en el mercado, pero que ninguno de ellos ofrecía “el subidón de adrenalina que es la danza mortal de Eternal”. Su definición como danza mortal encaja como anillo al demo, porque este título es ante todo un absoluto deleite de ritmo y velocidad. El gunplay es fantástico, al igual que las sensaciones a los mandos o al teclado y el ratón.

DOOM Eternal es sobre todo una oda al género de los tiros en primera persona, pero funciona tan bien no solo por su jugabilidad explosiva en ese sentido, sino también gracias al movimiento del personaje, que debe desplazarse continuamente, saltar, moverse, lo que sea para evitar a los enemigos. Porque en este juego no vale disparar desde la lejanía, escondido tras una cobertura. Los enfrentamientos se resuelven en el cara a cara, precisamente donde los demonios son más letales.

5. DOOM 2016 (PS4, PS5, Xbox One, Xbox Series X/S, PC y Switch)

Si en DOOM III John Carmack prefirió hacer algo distinto, más cercano al género del terror, para el reinicio de la saga, que tuvo lugar en 2016, id Software se decantó por mirar el pasado. Eso no quiere decir que la desarrolladora haya calcado las mecánicas del ayer, sino que las ha adaptado a una propuesta moderna que se siente fresca y de calidad. El equipo liderado por Marty Stratton toma los elementos que han caracterizado a la marca desde su estreno a principios de los años noventa.

DOOM 2016 es un festival brutal de sangre y ejecuciones, un producto redondo en su modo campaña, aunque su multijugador competitivo no estuvo a la altura de un título de tantísima calidad. Esta modalidad para varios jugadores no fue desarrollada directamente por id Software, sino que el trabajo recayó sobre los hombros de un estudio externo, Certain Affinity. Pero para afinidad, la que consigue el título con su danza de muerte y destrucción. Gunplay extraordinario, demonios en el horizonte y armas rocambolescas que nos ofrecen espectaculares formas de ejecución.

El triunfo de id Software es haber tenido éxito a la hora de capturar las sensaciones de antaño en un producto claramente moderno. El frenetismo, el nivel de desafío y todo lo que acompaña a su diseño jugable se adereza con un apartado gráfico a la altura, que funciona de la mano del motor propio del estudio, id Tech 6. En definitiva, un FPS maravilloso que ningún fan del género se puede perder bajo ningún concpto.

4. Quake II (PC y múltiples plataformas después)

Tras el estreno de la primera entrega, id Software retomó la saga con los mismos fundamentos jugables, es decir, los de un arcade en tres dimensiones. Este shooter en primera persona abandona la estética medieval del original para abrazar un aspecto de ciencia ficción. Como ya hemos adelantado, en Quake III se dejó de lado cualquier componente argumental, un esquema que tenían los títulos más clásicos de la saga, como este videojuego.

Así las cosas, Quake II cuenta con una campaña para un jugador en la que debemos sobrevivir a una invasión extraterrestre, la de los Stroggs. La premisa argumental ya deja entrever que no es precisamente original. Luchamos en favor de una maltrecha humanidad, con el fin de evitar que la horda de robots y de aliens robe los recursos del planeta. La historia continúa en Quake IV, pueste que Quake III: Arena se enfoca en su faceta multijugador. El juego funciona bajo el motor id Tech 2, aunque al contrario que la primera entrega, se comerciliazó con OpenGL de serie.

Esta entrega destaca por la diversidad en cuanto a los tipos de enemigos, por lo que el jugador debe descubrir y explotar las debilidades de cada uno de ellos. En total, 11 armas diferentes, algunas procedentes de DOOM, así como granadas y todo el arsenal necesario para hacer papilla a los extraterrestres más insistentes. Aunque jugablemente es muy similar al primero, sí se percibe que la velocidad del jugador se ha reducido un poco. El título incluye asimismo un modo online, en el que los distintos usuarios se baten entre sí o disfrutan de la campaña en cooperativo.

3. Wolfenstein 3D (Primero PC, luego multiplataforma)

Estaremos de acuerdo en que DOOM cambió la industria del videojuego con su propuesta alocada y frenética, pero todo gran juego aprende de otros, y en este caso, fue posible porque Wolfenstein 3D existió antes. Fue en 1992 cuando un id Software que casi acababa de arrancar lanzó al mercado este interesante título. Con el tiempo, el juego se convirtió en saga, hasta el punto de que ha llegado hasta los sistemas actuales, aunque el estudio norteamericano ya no esté implicado en su desarrollo. MachineGames, también de Bethesda, ha sido el estudio que ha cogido el testigo, pero Wolfentestein II: The New Colossus y el resto de productos son cosa de otro momento. Lo que no ha cambiado en estos casi 30 años es la temática ni el protagonista, el estadounidense William B.J. Blazkowicz.

En el universo de Wolfenstein, la Segunda Guerra Mundial no ha concluido de la manera que aparece en nuestros libros de historia. Adolf Hitler y sus acólitos triunfaron, por lo que su tiranía se expandió a otros tantos territorios. Ahora, Estados Unidos también ha caído bajo el régimen nazi. Y en ese contexto, Blaskowicz se encuentra encerrado en una fortaleza vigilada por las tropas del führer. Su objetivo será escapar, algo que no será sencillo habida cuenta de los soldados que hay diseminados, cada cual más peligroso (y los perros, también hay que tener cuidado con los perros). Su temática, por supuesto, fue objeto de crítica por parte de algunos sectores: el título no llegó a Alemania y Nintendo exigió la retirada de todo símbolo que pudiera ser interpretado como del movimiento nacionalsocialista.

La interfaz, e incluso su sistema jugable ya anticipaban lo que llegaría después con DOOM. Estructurado en distintos niveles, el usuario lucha contra los nazis a través de los vericuetos de la mansión. Con una estructura de shooter en primera persona, toca enfrentarse a los enemigos y derrotar a un jefe antes de finalizar cada nivel.

2. Quake (PC)

Desde su fundación id Software ha desarrollado juegos de disparos en primera persona. En el caso de Quake la idea no siempre fue esa. Así lo reveló John Romero en una entrevista. “Cuando estábamos haciendo Quake teníamos un diseño completamente diferente, más como un mundo medieval”. Lo cierto es que ese aspecto en concreto se mantuvo, pero no su diseño jugable. “No era ni siquiera un shooter al principio. Sí en primera persona, pero no de disparos, iba a tener otras armas”. La idea original fue descartada debido a dificultades técnicas: “Nos llevó tanto tiempo hacer que el motor funcionara con buen framerate que la compañía estaba simplemente demasiado cansada de innovar en el diseño y comprobar si funcionaba”. Por eso optaron “por un estilo de shooter como DOOM”, que al final pudieron completar en 7 meses.

Habían pasado tres años desde el lanzamiento del DOOM original, y como no podía ser de otra manera, id Software volvió a dar otro pasito tecnológico. Los sprites de los enemigos fueron sustituidos por modelos tridimensionales. Quake tiene un estilo visual más oscuro, en consonancia con el estilo de mundo que diseñaron. El protagonista de la aventura (Ranger) ha sido encomendado con una misión de vital importancia: debe destruir a Quake, un poderosísimo enemigo. El juego introduce el teletransporte, una tecnología con la que el gobierno ha estado experimentando.

Ranger tiene que abrirse paso a través de las distintas dimensiones en un juego que incluye una campaña, como también distintos modos multijugador. Superar cada de uno de los episodios nos dará acceso a las runas que nos permitirán luchar contra Quake. 1996 fue el año del nacimiento de una nueva saga, un título que por supuesto ha merecido su lugar de honor en el Top 10 de MeriStation.

1. DOOM 1993 (Originalmente en PC, luego multiplataforma)

La broma de que The Elder Scrolls V: Skyrim ha salido hasta en tostadoras es aplicable a la cantidad de plataformas en las que DOOM se ha comercializado a lo largo de la historia. No es para menos. El título de id Software es uno de esos juegos que lograron revolucionar la industria, concretamente el género de los shooters. “El año 1993 fue mágico, mucho más que cualquier otro. Es la única vez que nos desafiamos a nosotros mismos como grupo con el fin de crear un juego tan bueno como nada de lo que podríamos haber imaginado en ese momento”. Estas son las palabras que John Romero plasmó en su sitio web oficial. De acuerdo con el creativo, fue el momento adecuado para aspirar a las metas más altas”.

Wolfenstein 3D podría considerarse el antecesor de este producto, el juego que puso las bases para que la obra viera la luz. “Hicimos muchas cosas nuevas mientras creábamos DOOM. Era nuestro primer juego 3D en usar un motor que rompió el paradigma de las 2D que seguíamos desde la fundación de la compañía, incluso en Wolfenstein 3D y Spear of Destinty, al menos en lo que refiere a los diseños de mapas”. El motor gráfico, en realidad, es pseudo 3D, pese a que la perceción visual hace creer al cerebro que estás sumergido en un mundo tridimensional.

“El motor fue revolucionario porque representaba un tipo de mundo que nadie había visto antes en una pantalla de ordenador”. La influencia de DOOM ha pasado de shooter en shooter hasta los videojuegos más actuales. “Los shooters de hoy en día rastrean su linaje hasta este título, que lleva la esencia de lo que debería ser un juego de disparos”. No hay mejor resumen que el que hace Romero. Los elementos son los siguientes: “armas equilibradas, diseño de niveles insidioso, una colección de enemigos y mucha acción rápida”. Eso es precisamente lo que sigue ofreciendo este clásico imperecedero, acción veloz y frenética en mapas laberínticos repletos de enemigos y con desniveles. Modificand de este modo la sensación de estar recorriendo habitaciones planas, algo que ocurría en Wolfenstein 3D.

“Desarrollar DOOM fue difícil”, reconoce Romero. Diseñamos un juego oscuro junto con nuestro director creativo Tom Hall, que es un tío muy positivo”. Los conceptos iniciales se introdujeron en una especie de biblia interna. Algunos de estos “diseños de concepto que nunca se implementaron se introdujeron en el reinicio de 2016”. No podemos de dejar de mencionar el fantástico sonido, magnífico en su época, por no hablar del inteligente uso de la iluminación. DOOM basa su jugabilidad en una aproximación directa que no se entretiene en la narrativa (ni siquiera los más modernos), sino en el gameplay más brutal. Eso no ha cambiado con los años.

DOOM Eternal

DOOM Eternal, desarrollado por id Software y editado por Bethesda para PC, PlayStation 4, Xbox One y Switch, es la secuela directa del celebrado título de acción tipo shooter de 2016, el reboot de tan mítica franquicia. Un personaje mucho más poderoso deberá enfrentarse al doble de demonios de la primera entrega. En el papel del DOOM Slayer, descubrirás a tu regreso que los demonios han invadido la Tierra. Mándalos al infierno y descubre los orígenes del Slayer y su perpetua misión de matanza y destrucción... hasta el final.

DOOM Eternal