Hearthstone

Blizzard quiere que el cazador deje de usar esbirros en Kóbolds y Catacumbas

Aunque la clase del cazador en Hearthstone siempre se ha centrado en utilizar esbirros rápidos, Blizzard pretende fomentar ahora el uso de mazos sin ellos

En la mayoría de partidas competitivas de Hearthstone resulta indispensable construir mazos bien equilibrados entre hechizos y esbirros que puedan sacar porvecho de buenos efectos durante las partidas.

Tener el control de la mesa suele garantizar el éxito, pero con el tiempo el equipo de desarrollo de Blizzard ha intentado ir alejándose del concepto más clásico y profundizar en nuevas tácticas, algunas más locas que otras.

Con la clase del cazador llevan algún tiempo sin encontrarle un hueco que la diferencie de las demás, por no hablar de que lleva muchísimo fuera del meta global de competiciones, siendo la clase menos utilizada de todo el juego. La razón viene de lejos, ser durante mucho tiempo la clase aggro por excelencia.

Con la nueva expansión de Kóbolds y Catacumbas, en cambio, se pretende guiar a la clase por otros derroteros, siguiendo una línea que la mayoría de los analistas y streamers se han tomado desde un lógico escepticismo. Porque es díficil tomarse en serio que una clase tan agresiva haya dado un vuelco tan radical.

Un cazador solitario

Blizzard quiere probar algo muy extraño: que el cazador deje de usar esbirros para centrarse en hechizos. ¿Cómo quiere que sea un arquetipo viable? Mediante hechizos que invoquen esbirros.

Con la expansión fuerza demasiado está vía inexplorada. Uno de sus nuevos hechizos épicos, ¡A mi lado!, se centra en este esquema hasta el punto de que resulta inutil en cualquier otro mazo. Lo mismo ocurre con su arma legendaria, Rhok'delar.

Otros hechizos como Golpe de flanco, la Esmeralda mágica, el secreto Monstruo errante o Muros aplastantes también parecen haber sido diseñados para este nuevo sistema centrado en hechizos. Pero existe una gran razón por la que no va a funcionar tanto como pretenden: que Bloquear y cargar pasó al formato salvaje.

Si hubiesen introducido una carta con un efecto similar, el Cazador solitario se habría convertido en una baraja con cierto potencial, pero su actual listado de hechizos, la falta de versatilidad y la inexistencia de combinaciones entre ellos lo convierte, de primeras, en una opción arriesgada.

De cualquier forma, aún es pronto para sacar conclusiones. A partir del 8 de diciembre podremos salir de dudas sobre el estado del cazador y si esta nueva mecánica puede devolverle o no su gloria en estándar. Eso sí, en la Arena nos podemos ir olvidando.