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Un islandés en el Caribe

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Es probable que a muchos de nuestros lectores les pasara desapercibido que en septiembre del año pasado la selección jamaicana nombrara como nuevo entrenador a Heimir Hallgrímsson, el hombre milagro de la Islandia que participó en la Eurocopa 2016 y en el Mundial 2018. A mí también me ocurrió, pero lo mío es más grave, ya que escribí un libro en 2017, El faro de Dalatangi, en el que Heimir era uno de los grandes protagonistas. Sorprende el rumbo que ha tomado su carrera tras salir del equipo nacional de su país, especialmente porque en aquel momento se le relacionó con algún cargo en Inglaterra, la liga en la que todo islandés quiere acabar triunfando. La realidad es que su primer destino en el extranjero fue el Al-Arabi de Doha, en la liga de Qatar, y el segundo ha sido el de Jamaica. La aventura árabe puede explicarse desde lo económico: al fin y al cabo, hablamos de un entrenador que durante gran parte de su carrera compaginó el fútbol con su trabajo como dentista. Aprovechar el momento de fama para conseguir un gran contrato en Qatar resulta comprensible. Lo de Jamaica es más extraño, y además dibuja un shock cultural casi de película cómica: Heimir siempre habló de la importancia del medio, de la situación geográfica y de sus consecuencias para explicar su éxito; Jamaica también es una isla, pero es difícil imaginar un lugar en el que el clima y la cultura se parezcan tan poco a los de su casa.

Quizá por esta dificultad contextual –o seguramente por muchos otros motivos–, a Heimir le ha costado arrancar con la selección caribeña. Ha tardado casi un año en ganar su primer partido: el 4-1 frente a Trinidad y Tobago el pasado miércoles en la Copa de Oro. Antes había acumulado cuatro empates y cuatro derrotas en sus ocho duelos desde que firmó el contrato. Fue la manera de silenciar unas críticas que ya empezaban a llegar. La expectativa en Jamaica es alta tras haber convencido a Demarai Gray para que jugara con ellos. El extremo del Everton forma un trío de ataque junto a Leon Bailey y Michail Antonio de mucho nivel: los tres son importantes en la Premier League. El resto del equipo es más modesto, pero Heimir dispone de un desequilibrio en ataque que le puede permitir soñar con hacer historia en el gran torneo de la CONCACAF.