El abrazo de Marcelo

Dijo ayer Carlo Ancelotti que la temporada había sido "fácil" por la relación que ha tenido con los jugadores. Porque nadie ha puesto mala cara frente a sus decisiones, porque nadie ha creado un problema. El símbolo de esta simbiosis con los futbolistas relevantes y menos relevantes de la plantilla (Bale y Hazard ya no caben en ninguna de estas dos categorías) se vio de forma espectacular en los últimos segundos del partido de vuelta de la semifinal de Champions contra el City. Justo cuando Rodrygo anotó el segundo gol del Madrid, promesa de prórroga, Marcelo se lanzó sobre Carletto y le dio un gran y emotivo abrazo. No era tan evidente que el lateral brasileño muestre tanto cariño hacia el entrenador porque, en definitiva, jugó muy poco esta temporada. Por lo menos no tanto como su estatus de capitán y leyenda del club y sus esperanzas lo pedían.

Marcelo vivió muy mal su repetitiva suplencia con Zinedine Zidane en el banquillo e, incluso, llegó a quejarse directamente al entrenador galo por su situación. Valdebebas recuerda todavía un momento tenso en el despacho de Zizou. Mi compatriota supo tranquilizar al capitán, pero Ancelotti ha conseguido en los últimos meses devolverle la felicidad. Marcelo se va a marchar del Madrid y que lo pueda hacer por la puerta grande y sin 'mal rollo' será también una victoria del técnico italiano.