¿Cuáles son los verdaderos motivos por los que ha perdido la titularidad Sergio León?

Cuando el Real Valladolid había encontrado una dupla atacante que funcionaba como un reloj suizo, la formada por Shon Weissman y Sergio León, este último se contagió y tuvo que salir del equipo. Todos esperábamos su vuelta al once inicial con gran ilusión, pero de momento es suplente y el titular es Cristo González. Parece ser una decisión del entrenador, pero lo cierto es que el equipo no funciona igual en materia ofensiva con la pareja Cristo-Weissman. El internacional hebreo no parece entenderse y complementarse en el campo igual de bien con Cristo que con Sergio León. No lo digo yo, lo dicen los números, hoy que están tan de moda con lo del 'big data' en el mundo del fútbol. Shon Weissman lleva 11 goles en lo que va de temporada. De ellos, seis de ellos los ha marcado con Sergio León como acompañante, mientras que con Cristo sólo ha materializado uno. Es decir, el Real Valladolid pierde potencial ofensivo y pólvora arriba con el cambio y eso perjudica al equipo en su lucha por el ascenso.

¿Por qué cambiar algo que funcionaba muy bien? ¿Cuáles son los motivos que han llevado a Pacheta a tomar esta decisión? Cristo marcó un auténtico golazo frente al Burgos, y yo pienso que cada temporada puede marcar el mejor gol de la temporada, pero yo nunca basaría mi potencial ofensivo en el futbolista tinerfeño. No es un delantero centro goleador puro, pero puede ser un buen complemento para ese delantero si empasta bien con él. Y ese papel en la función ya estaba dado y funcionando con creces con Sergio León. ¿Cuál puede ser el motivo por el cual ha perdido la titularidad? Todos deberían tener claro que el goleador del equipo es Shon Weissman, y en él están depositadas muchas de las esperanzas del ascenso.

Hay gente que piensa que la amistad de Cristo González con Roque Mesa, uno de los líderes del vestuario, puede estar beneficiándole de cara a estar presente en el once inicial. Mal haría Pacheta en plegarse a los amiguismos dentro de un vestuario de fútbol profesional; Sergio González ya probó de esa medicina y todos sabemos como acabó la historia. Los futbolistas no son tontos y enseguida se dan cuenta si su entrenador es justo con el grupo o no lo es. Sergio León es jugador muy competitivo y su fuerte carácter le ha costado algún problema en sus anteriores equipos, pero se encuentra muy feliz en el Real Valladolid. Solo la sustitución en la dolorosa derrota frente al Amorebieta hizo que se enfadara porque no entendía el cambio. Pero, tras ese pequeño encontronazo, siguió jugando con regularidad... hasta ahora.

En un equipo de fútbol profesional que se está jugando ascender a la categoría de oro del fútbol español, debe mandar el entrenador y, sobre todo, ser justo con sus futbolistas. Tener claro quien es el especialista lanzando penaltis, tirando faltas, sacando saques de esquina, quién juega y quién no juega. Debe ser la autoridad dentro del vestuario, porque la autogestión en el mundo del fútbol normalmente no suele funcionar. Si hay un penalti a favor de tu equipo y ese gol puede dar unos puntos fundamentales para el ascenso, tu delantero y máximo goleador del equipo reclama el balón para tirar esa pena máxima. Debe lanzar ese penalti Shon Weissman, que necesita los goles para continuar teniendo confianza de cara a gol y una de sus principales motivaciones esta temporada es luchar por el Pichichi de Segunda División. ¿De los goles de quien vas a depender para que el equipo ascienda? ¿De los de Weissman o de los de Roque Mesa? ¿Quién de los dos va marcar más goles a lo largo de la temporada? Lo sensato, bajo mi más modesto punto de vista, es tener contento a tu delantero, dado que necesitas que vuelva a marcar, aunque sea de penalti. Y esa responsabilidad es del entrenador, no puede ser una decisión que tomen en caliente los futbolistas en el terreno de juego.

Solo el entrenador sabe los verdaderos motivos por los cuales ha perdido la titularidad Sergio León en favor de Cristo González; solo espero y deseo que Pacheta no se esté equivocando. Soy consciente que debe ser muy complicado manejar un grupo humano de personalidades tan diversas durante una temporada. El entrenador es el que ve a los futbolistas todos los días y el que maneja los datos de cada jugador. Pero esto es como cuando rompes un jarrón y luego lo intentas pegar, ya no queda igual. Yo lo tengo claro: frente al Girona saldría con Shon Weissman y Sergio León en el once inicial. Son los que te han traído hasta el puesto que ocupa el equipo en la clasificación y, como se dice en mi pueblo, "lo que funciona no se toca".