Con Koeman o Xavi, esto es lo que hay

Nadie esperaba otra cosa en Múnich que la caída del Barça. Y fue una caída sin tragedia ni epopeya, una derrota segura por inferioridad manifiesta. Ante un Bayern que jugó sin Kimmich y con un ritmo de pretemporada, el Barça fue siempre menos. Y fue menos porque tiene menos, así era con Koeman y así sigue siendo con Xavi, que ha acudido a un incendio sin manguera. Su sola llegada creó un nuevo estado de ánimo que tenía algo más de superstición que de otra cosa, pero la realidad se va imponiendo. El Barça tiene lo que tiene y no le da para más. Sobre todo, no tiene gol. Se va de esta fase de grupo con sólo dos goles en seis partidos.

Se va a la Europa League y es obligación del culé emocionarse con ello. Es un título bonito que completaría la colección del Barça y que abriría la puerta a la próxima Champions, pero tendrá que mejorar mucho para pisar fuerte ahí. Como tendrá que mejorar mucho para disputar el cuarto puesto en LaLiga, un tema del que se habla poco pero que está ahí. Ya dijo Jordi Alba, tras la derrota ante el Betis, que habían perdido ante un rival directo. Xavi habló tras el partido de nueva etapa y trabajo duro. Lo tiene mal, porque aparte del orden que pueda imponer en el grupo, que eso sí es cosa suya, el gol se tiene o se compra. Y ni lo tiene ni hay dinero.

De la mano del Barça se va también a la Europa League el Sevilla, y en su caso sí es mayor decepción, porque se esperaba su victoria en Salzburgo. Monchi dijo anoche que “es un premio menor, pero en febrero nos volcaremos en ella”. Para el Sevilla, al menos, la Europa League es un territorio conocido y grato en el que ha vivido los días más felices de su historia, y no un desdoro como para el Barça. Pero aspiraba a más y no ha podido, le ha faltado en Europa esa energía que le ha caracterizado en mejores días. En fin, que Madrid y Atlético siguen, Barça y Sevilla van a la Europa League y hoy desempatará el Villarreal, si la nieve lo permite.