Mano a mano Nadal-Djokovic

Ante un tipo que con siete años se construyó la Challenge Cup y la colocó en la estantería de su habitación alimentando cada día su ambición por ganar Wimbledon, poco hay que hacer. El mismo chaval que con esa misma edad en un programa infantil contestaba rotundo sobre sus metas: "Ser número uno". El mismo Novak Djokovic que en 2006, en su primer enfrentamiento con Rafa Nadal en Roland Garros, pintó con rotulador en sus zapatillas "¡Vamos, Nole"! El jugador al que fue a ver Toni Nadal a la pista 18 de Wimbledon en 2005 en un partido contra Juan Mónaco (el serbio tenía 18 años entonces y era el 128º). "Rafel, tenemos un problema. He visto a un chaval muy bueno", advirtió a su sobrino en el vestuario.

Ese es Djokovic. Pura determinación. Un caníbal. Y ya avisó después de tumbar a Berrettini: "Esto no va a parar". Con Roger Federer intentando desarmar de razones al tiempo (que siempre acaba ganando), todo apunta a que la lucha por el GOAT, la etiqueta de Más Grande, quedará en un mano a mano con Nadal. Y este no ha dicho, ni mucho menos, la última palabra. El US Open, para el que llegará preparado a fondo puede ser la madre de todas las batallas. Sobre todo, si el serbio se decide a asumir el desgaste que puede suponer perseguir el oro olímpico en Tokio. La derrota en Roland Garros habrá avivado el fuego de Rafa. El show sigue. Disfrutemos.