Atasco en la posición fantasma

El gusto de Florentino por fichar jugones y la planificación deficiente de una plantilla desequilibrada, han provocado un exceso de mediapuntas justo en el momento en el que casi ningún entrenador utiliza de manera regular esa figura. Son bonitos de ver, cobran mucha pasta, juegan muy poco y tienen difícil salida. Un lío. En tiempos de pandemia y apretarse el cinturón es necesario abrir la puerta a alguno para hacer hueco y reforzar puestos que ahora mismos están descompensados de manera evidente.

El "mal de los mediapuntas" no es nuevo en un club que denosta la figura del director deportivo y que, cuando la cuesta se empina, acaba pagando por ello. El entrenador de turno tiene que ejercer de equilibrista para intentar sacar el máximo potencial de todos sus jugadores, pero reconvertir a un mediapunta de calidad en otro tipo de futbolista es una tarea complicada que suele estar abocada al fracaso. En el fútbol de hoy en día, de ida y vuelta y poderío físico, te cabe en el plantel como mucho un tipo de esas características y el Madrid tiene unos cuantos...

Pase lo que pase de aquí a final de temporada con las renovaciones y el intento de contratación de un crack, Florentino se va a tener que aplicar en intentar recomponer una plantilla que envejece en puestos clave y con abundancia de futbolistas del mismo perfil. Va a ser una operación titánica, porque las arcas de los clubes están vacías y los gustos de los entrenadores van por otro camino en este momento y da la impresión de que así va a continuar en los próximos años. Más que fichar cromos de buen pie al tuntún, el Madrid tiene que empezar a pensar en los recambios de Casemiro, Modric, Kroos y compañía. Firmar mediapuntas de calidad puede ser un juego divertido y hasta sencillo, lo difícil es fichar futbolistas no tan bonitos de ver pero más necesarios para hacer un equipo realmente competitivo. Eso ya es más complicado...