Raúl llevará al Castilla a su sitio natural

Lo primero era conseguir meterse en los playoffs para luchar por el ascenso y eso lo ha logrado tras una travesía plagada de complicaciones (lesiones, COVID, sanciones...). Pero Raúl está acostumbrado a remar río arriba. Cuando debutó con su amada camiseta blanca en Zaragoza (29-10-1994), con solo 17 añitos, no logró marcar pese a tener cuatro claras ocasiones de gol. Jorge Valdano, su gran valedor, sondeó a Buyo, peso pesado en el vestuario, tras el partido. "Paco, ¿cómo has visto al chaval?". El gallego no fue gallego y se mojó: "Míster, el crío ha fallado un porrón de ocasiones, pero estaba en todas y eso me gusta". Días después debutó en el Bernabéu ante el Atleti de D'Alessandro y metió un golazo por la escuadra a pase de Laudrup (4-2). Ese es Raúl González...

En el Castilla está disfrutando de nuevo de lo que más le gusta: formar a esos muchachos que, al igual que le pasó a él, crecieron con el sueño de triunfar un día en el Real Madrid. Un objetivo solo a la altura de los elegidos, pero de eso Raúl sabe latín y se lo está inculcando a sus chicos en los coquetos vestuarios de Valdebebas. El eterno capitán no está de paso. Ni solo para cumplir. Le dijeron que después de siete años el Castilla debe ser de nuevo un equipo de la División de Plata, como en los viejos tiempos, y no parará hasta conseguirlo. Y si puede ser ahora, mejor.