Casemiro hace de Ramos y Benzema

Partido antológico del brasileño en Pucela, descifrando las carencias de su equipo y poniendo remedio con una lectura táctica perfecta de lo que estaba pasando en el césped. Casemiro se disfrazó primero de delantero centro para rematar de cabeza todo lo que le llegaba y luego ejerció de capitán en el campo echando el candado a la defensa de tres que ordenó Zidane. Con la plaga de lesiones que asola Valdebebas, tener al mediocentro en un estado de forma tan espectacular es de las pocas cosas a las que se puede aferrar el madridismo para poder pelear por todos los títulos en juego.

La planificación deficiente de la plantilla le ha convertido en el único jugador que no se puede resfriar porque no tiene recambio puro y Case ha respondido cuidándose al máximo y dando su mejor versión en cada partido. Ha mejorado físicamente, ha madurado en la lectura del juego y se ha convertido, de pleno derecho, en uno de los capos del vestuario y de los 3 mejores futbolistas de mundo en su puesto. Que siga la racha...