Brady-Mahomes, choque de generaciones

Cada vez con más frecuencia presenciamos algún ‘duelo del siglo’. El titular suele ser exagerado, pero lo aceptamos ante la expectación de combates como un Nadal-Federer o un Messi-Cristiano. En realidad, sólo la perspectiva del tiempo concede esa etiqueta y enmarca en la historia un Kaspárov-Kárpov, un Coppi-Bartali o un Ali-Frazier. Hoy disfrutaremos de otro ‘duelo del siglo’, que sólo el futuro dirá si se convierte en leyenda. El Super Bowl LV mide a Tom Brady, un mito de 43 años elevado por consenso al mejor de siempre en el fútbol americano, con Patrick Mahomes, el quarterback defensor del título que a sus 25 años aspira a ese trono. Seis anillos contra uno. El pasado glorioso que pretende seguir siendo presente contra el presente glorioso que pretende ser el futuro.

La final de hoy, Chiefs-Buccaneers, se presenta como un choque de generaciones entre sus dos mariscales, pero en igualdad de condiciones. Me explico. La historia nos ha ofrecido pocas oportunidades de ver a mitos de épocas diferentes frente a frente. ¿Quién es mejor: Pelé, Maradona o Messi? Nunca hemos podido escenificarlo. Algún caso hubo, pocos. Nadal batió a su ídolo Agassi en una final de Canadá cuando tenía 19 años, la misma edad que exhibía Federer cuando tumbó a Sampras en Wimbledon. Pero lo normal es otra cosa, que la bisoñez de uno o el declive del otro, o ambas cosas, impida esos pulsos en equilibrio. Merckx coincidió con Anquetil y con Hinault, pero nunca existió esa rivalidad. Jordan anunció su retirada dos meses antes de que LeBron fuera elegido número uno. Seve era demasiado mayor cuando Tiger florecía. Schumacher y Hamilton tampoco se midieron en plenitud. Por eso hoy es una ocasión única, porque Brady y Mahomes, separados por 18 años, son todavía lo suficientemente competitivos para atraernos en una noche histórica, o no, de Super Bowl.