Espero ver en el Angliru lo que no vi en La Farrapona

La etapa me decepcionó. Desde el esperpento de la salida a la resolución. Ese plante del Ineos encabezado por Froome se produce sólo por su propio interés. Si le hubiera tocado a otros en ese corte de tres segundos, ni se habrían inmutado. Es triste, pero en el ciclismo actual no son solidarios y no se dan cuenta del daño que hacen imágenes así, más con la que hay encima de pandemia y patrocinadores en vilo. Tampoco estuvo a la altura la ascensión final. Se trataba, en teoría, de la jornada reina, pero ninguno de los favoritos se movió. Moncalvillo, un puerto solo, ofreció más espectáculo que un encadenado de cuatro primeras.

Espero que el pelotón guardara fuerzas para el Angliru, y yo deseo ver ahí lo que no vi en La Farrapona. Cada vez restan menos días de competición y menos oportunidades para ganar o para recortar diferencias. Aunque Carapaz no dispone del bloque de Roglic, un sólido Jumbo, debería haber probado en los últimos dos kilómetros. Como Enric Mas o Dan Martin. Igual los tres confían en las etapas de montaña que faltan, pero en la contrarreloj Roglic es superior a ellos. Lástima que Soler se precipitara, aunque pienso que miraba más a la general y Gaudu se aprovechó para superarle. Pese a ir Soler por delante, Mas debió acelerar. Ojalá ocurra todo ese jaleo en el Angliru.