Dovizioso pesca en río revuelto

Fue un domingo sobre ruedas, otro más. MotoGP en Austria, el Dauphiné en los Alpes y la Fórmula 1 en Montmeló, por ese orden cronológico. Ni en el ciclismo se cumplió el pronóstico que marcaba la razón: una cascada de caídas y lesiones durante el fin de semana impidió el duelo Jumbo-Ineos y Roglic-Bernal. Ni en la F1 se cumplió el deseo que marcaba el corazón: Max Verstappen no pudo apretar de nuevo a Lewis Hamilton y bastante hizo con acabar segundo. Paralelamente, en las motos no hay quinielas posibles, porque el vacío dejado por Marc Márquez abre un abanico infinito de alternativas. Andrea Dovizioso, tres veces subcampeón, por fin aprovechó la ausencia de su rival en un circuito acorde a Ducati, el Red Bull Ring, justo al día siguiente de anunciar su marcha de la casa.

Dovizioso pescó en el río revuelto de una carrera muy accidentada, que dejó una imagen que traspasa al podio, esa escalofriante caída de Johann Zarco y Franco Morbidelli que causó más impresión por lo que pudo ser que por lo que realmente fue. Sus dos motos salieron despedidas descontroladamente y estuvieron a punto de golpear a otros pilotos. Valentino Rossi volvió a nacer. No fueron los únicos percances en carrera. También los sufrieron Álex Rins, Pol Espargaró, Miguel Oliveira, Fabio Quartararo, Maverick Viñales… El experimentado Dovi sobrevivió a este interminable listado de incidentes y se reencontró con la victoria en el mismo escenario donde conquistó la última. Spielberg es territorio Ducati y la próxima semana repite cita. El italiano, que asciende a la segunda plaza, se reengancha así a un Mundial que se le desinfla a Quartararo, que ha bajado su rendimiento tras sus dos triunfos iniciales. Nadie es capaz de alzar la bandera de candidato número uno. Mientras tanto, Marc cuelga fotos viendo las carreras desde casa. ¿Volverá a tiempo de poner orden?