No es un Mundial, es más largo y duro

El medio partido de ayer en Vallecas dio el chupinazo para un carrusel de encuentros en el que tenemos que evacuar 11 jornadas de LaLiga entre hoy y el 19 de julio. Son 20 días de junio y 19 de julio, 39 en total, en los que cada club deberá jugar a un ritmo casi de partido cada tres días. Después vendrá la Champions, en principio a partir del 8 de agosto. Ese bache entre el final de LaLiga y el inicio de la Champions llama la atención. ¿No sería mejor dejar más holgura para terminar LaLiga? Todo tiene su porqué: se deja un margen por si hubiere incidentes (con el COVID19 o de cualquier tipo) que dejaran partidos colgados.

Se viene diciendo que para los jugadores va a ser un esfuerzo similar al de un Mundial, pero es más. No son 11 partidos en 39 días, eso sería si todos empezaran hoy y acabaran el 19 de julio, pero no es así. Serán 35 ó 36 días. Para ganar en Sudáfrica España jugó 7 en 25 días, y eso que empezó casi una semana más tarde que otras. Pero aunque fuera al mismo ritmo, digamos que habrá que sostenerlo 4 partidos más. Y los jugadores no vienen de un descanso tras el campeonato y una preparación muy calculada, sino de unas semanas raras, los que no tienen jardín sin salir del piso, y con unas pocas sesiones apresuradas de entrenamiento.

Van a hacer un esfuerzo grande en pro de ofrecernos un viso de normalidad tras el largo confinamiento. Y también LaLiga, con su complejo montaje de aviones y AVEs chárter y de hoteles para moverles en burbujas de aspesia. No todo el mundo lo ha hecho: en Francia, el Gobierno lo suspendió amparado en la actitud del sindicato, la UNFP, cuyo presidente, Sylvain Kastendeuch, publicó en Le Monde un artículo decisivo en ese sentido. En el resto de nuestro mundo (Alemania, Portugal, Inglaterra, Italia) el fútbol sí ha vuelto o está a punto. Un esfuerzo de futbolistas y organizadores que debemos reconocer y agradecer.