Duplantis apunta al cielo

El día después del récord mundial, World Athletics también jugó con las alturas en su comunicado de prensa. ‘El cielo es el límite de Duplantis’, fue el titular que explicaba el vuelo que protagonizó el sueco el pasado sábado en Torun (Polonia) hacia unos estratosféricos 6,17 metros que ya están registrados como la nueva plusmarca de pértiga. Posiblemente no será la última. Detrás de ese salto quedan para el recuerdo dos nombres míticos, los de Renaud Lavillenie y Serguei Bubka, y delante se avista un porvenir deslumbrante. Armand Duplantis, Mondo, tiene 20 años y ya es historia del deporte. Su madre, Helena, una heptatleta, y su padre, Greg, un saltador de pértiga, le colocaron una garrocha en las manos a los tres años y desde entonces no ha parado de superar marcas. De casta le viene al galgo. Con 17 años consiguió saltar 5,90 y con 18 se elevó hasta los 6,05, en ambos casos récords a su edad. Su desafío a Lavillenie y Bubka se adivinaba en el futuro próximo, aunque quizá no tan pronto. Duplantis siempre ha sido precoz.

La gesta de Mondo refresca un atletismo que temió por su proyección mediática cuando se retiró Usain Bolt. El jamaicano atrapaba audiencias y patrocinadores con sus hazañas deportivas y su divertido carácter. Detrás se auguró apocalípticamente un vacío profundo, pero lo que había era una generación estelar que pedía pista libre para exhibir sus dones. Duplantis se ha puesto este mes al frente, pero hay más: Noah Lyles, Jakob Ingebrigtsen, Chris Coleman, Yulimar Rojas, Sydney McLaughlin, Juan Miguel Echevarría, Salwa Naser, Yaroslava Mahuchikh… Un firmamento que ya ilumina el atletismo y que pretende mostrar todo su esplendor en el actual año olímpico. Los primeros Juegos después de la era Bolt tendrán un rejuvenecido brillo.