Mirandés: el trueno que no cesa

¡El Mirandés lo ha vuelto a hacer! Tras eliminar al Celta y al Sevilla, anoche sacó de la Copa al Villarreal, metiéndose en las semifinales. Renueva su leyenda de matagigantes y saca el mayor provecho de estas eliminatorias a un partido, que ya acaban. Las semifinales serán a ida y vuelta. Estos truenos, de los que el Mirandés produce más que nadie, le dan un sabor a la Copa del que carece LaLiga, con su desarrollo lento y paciente en el que parece que todo tiene solución. Miranda de Ebro vibró de nuevo anoche, como vibró la víspera Granada, que tardará en olvidar los dos goles de Soldado al Valencia que valieron una semifinal.

Ahora tocan los dos partidos gordos de cuartos, Real Madrid-Real Sociedad y Athletic-Barça. La Real llega al Bernabéu con el acicate de que si aparta ese obstáculo (bien gordo, es cierto) podría tener cerca un título. Si hoy cayera el Barça en San Mamés, lo que no es descabellado, dado el grado de confusión en que está sumido, la Real bien podría sentir que ningún semifinalista es superior a ella. Será por eso que reservó algunos titulares el domingo pasado. Hoy se presenta en el Bernabéu con Odegaard, Isak y Oyarzabal como firmes piezas de ataque, y con el prestigio del buen juego general del equipo.

Zidane no ha convocado ni a Hazard ni a Bale. No lo considera partido para poner en forma a jugadores inactivos. Bastante concesión es dejar fuera a Casemiro con vistas a la visita a Osasuna, salida dura donde las haya. Eso da vía libre a Vinicius, que se está ganando la consideración de jugador de peso y peligro. Y al caer el telón en el Bernabéu nos iremos a San Mamés, donde se presenta un Barça en plena pulsión autodestructiva. Messi ha criticado a Abidal por contar fuera algo de dentro, culpabilizando a no se sabe qué jugadores del cese de Valverde. Le ha faltado gallardía para asumir una decisión cuya responsabilidad va en su cargo.