Isco deslumbra en Oriente

Definitivamente Isco se ha tomado en serio el reto de recuperar la versión que le convirtió no hace mucho en un jugador referencia para el Madrid y la Selección. Como casi todos los jugadores con un talento y una sensibilidad especiales para jugar al fútbol, el malagueño necesita sentirse importante para desplegar todo su arte. Y ahí la presencia de Zidane en el banquillo ha sido determinante en su resurgir. El entrenador francés ha sido justo y sincero con uno de sus pupilos predilectos y hasta que no lo ha visto en perfecto estado de revista no le ha dado galones de titular.

El centrocampista ha respondido a la perfección a las exigencias de su jefe y ahora está recogiendo el fruto a un trabajo bien realizado. Es verdad que las numerosas bajas que ha tenido Zidane en las últimas semanas le han allanado el camino, pero si la oportunidad le hubiera llegado con la guardia baja no se habría podido subir al tren del equipo. Y más cuando ahora mismo casi todos los centrocampistas de la plantilla están rindiendo a un nivel excepcional. Ahora Isco tiene por delante su misión más complicada: ser capaz de aguantar en el tiempo con las mismas ganas y la misma personalidad. Si le vuelve a tocar ser suplente en un choque importante, no bajar los brazos y continuar peleando. Si mantiene la regularidad y la ambición de los últimos partidos no le quitan del once inicial ni con aguan caliente. Y Luis Enrique encantado de ver la resurrección futbolística de uno de sus futbolistas favoritos...