Un premio a la gran familia del tenis

España sigue dominando con paso firme en el mundo del tenis, a pesar de que la fábrica no ha producido los mejores resultados con las últimas generaciones. Se cierra el 2019 con nuestro mejor deportista de siempre (y mejor embajador español) nuevamente aupado en el primer puesto de la ATP y con una nueva Copa Davis. La sexta en dos décadas, a un título solo de un país tan ligado al deporte blanco como Suecia. La primera con el discutido nuevo formato.

Vicente Del Bosque dice que ‘lo que sucede conviene’, forma acertada de asumir que anclarse en el pasado no suele ser buena cosa. Todo proceso de cambio es doloroso, topa con lógicas resistencias y no suele estar exento de aspectos mejorables. Es evidente que los hubo, como lo es también que se irán subsanando. Al tenis le sienta bien la innovación, lo hemos visto estos últimos años. En conjunto fue un comienzo esperanzador… con el mejor final posible. La épica, el compromiso y la capacidad del equipo español para doblegar a la adversidad fue toda una lección de vida.

Sirva este premio de AS como homenaje a la familia del tenis español. A todos los que representaron a España en esa competición mágica y a los que no llegaron a hacerlo nunca a pesar de haber dedicado su vida a este deporte. Jugadores, capitanes, entrenadores y técnicos de todo nivel. Desde el inigualable Santana hasta Rafael Nadal y su sombra alargada. Gracias a todos por emocionarnos y hacernos los domingos más felices.