Competición
  • Clasificación Eurocopa

El Barça terminó de despeñar al Madrid

Otro partido del Madrid sin marcar gol, y es el décimo de la temporada. En eso se podría resumir el partido, resuelto por un solitario tanto de Rakitic, excelente en su toque final tras gran pase de Sergi Roberto, pero aprovechando un desajuste entre Sergio Ramos y Varane que no es la primera vez que se produce. El resultado abre la brecha entre el Barça y el Madrid a doce puntos, definitivamente insalvable, si no lo era antes. Quizá el Atlético aún pueda perseguir al Barça, pero el Madrid ya no está en carrera. Y casi peor sabe haber perdido dos partidos consecutivos ante el Barça en el Bernabéu. Dos partidos que han costado dos títulos.

Y no es el de estos días un gran Barça. Messi hizo un buen primer tiempo, pero el segundo se le hizo largo. Sergi Roberto estuvo estupendo ante Vinicius. Los centrales, Piqué y Lenglet, imponentes. Pero el resto del equipo vive en estas fechas del oficio y de la solidaridad. Pero el Madrid tiene poco. Tiene la joven insistencia de Reguilón y Vinicius por la izquierda, tiene la conducción de Modric, y tiene poco más. Hay mucho jugador fuera de punto, y algunos más que parecen desinteresados. Entre los primeros destacaría a Casemiro y Asensio. Los desinteresados, o es la sensación que dan, son Kroos, Bale y el ayer de nuevo ausente Marcelo.

Salió Bale. Se puede decir de esto lo de aquel crítico teatral que tituló su crónica del estreno de un autor cuyo nombre no recuerdo de esta manera: “Fulano estrenó anoche una nueva obra. ¿Para qué?”. Pues eso. Bale reapareció como titular ante el Barça. ¿Para qué? Tuvo que marcharse a la hora de partido, tras dar una nueva muestra de perezosa inutilidad. También le tocó ser sustituido a Kroos, y ya era hora, porque cada día se pone más cómodo en los partidos. Volvió Isco y el público le aclamó, pero no resolvió nada. El Madrid está hoy triste y desanimado, con todas las fichas colocadas de nuevo en la Champions, y mirando al Ajax con aprensión.