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La Copa de las sorpresas elimina al Atleti

El Girona compareció en Primera ante el Atlético, hace año y pico, y empataron. Y desde entonces han empatado otras cuatro veces, incluidas las dos de esta eliminatoria. Sólo que en Montilivi empataron a uno, y en el Metropolitano, a tres. Son las sorpresas que da la Copa, que deja fuera al Atlético justo un día que fue atrevido, que se echó arriba, que cuando anduvo mal dio la vuelta al resultado sacando a Griezmann, que marcó el 3-2 que parecía definitivo. Pero el Girona no se conformó y en su tercera llegada a puerta marcó su tercer gol. La Copa, al revés que LaLiga, no deja espacio a la rectificación. El Atleti no irá al bombo, el Girona, sí.

También va el Sevilla, más por lo que hizo en San Mamés que por lo de anoche, como están el Valencia, el Getafe y el Madrid. Hoy tendremos la resolución de otras tres eliminatorias más, abiertas todas ellas, aunque cada cual presentirá su favorito. De lo que vimos ayer me interesa, claro, detenerme en el Madrid, que perdió en Leganés un partido que jugó con pereza, recostado en el 3-0 de la ida, alcanzado con cierto grado de chiripa. Ayer perdió por un solo gol, marcado por el que para mí ha sido el jugador de la eliminatoria, el delantero danés Braithwaite, de riguroso estreno. Su aparición compensa al Leganés de la caída. Es un gran delantero.

Respecto al Madrid, el partido de ayer no le añadió ningún laurel, salvo acaso en las sienes de Keylor, que dejó la derrota en un gol, y en las de Vinicius, que ante tanto lisiado en la plantilla asumió el papel indesmayable de delantero único, con genio, fondo y peligro. Isco jugó, regular tirando a regular, y Solari le quitó para alimentar más las hablillas. Marcelo volvió y se marcó otro partido de campo y playa. El partido fue del Leganés, que se quedó en un gol, pero al menos ganó y se marchó con la satisfacción del deber cumplido. El Madrid pasó a cuartos, pero con el mismo aire deprimente que le acompaña en los últimos partidos.