Mireia y Hugo: la ciencia y el arte

Entre las fuertes emociones del fin de semana pasó más inadvertido el arranque de los Campeonatos de España de natación, que reúnen en Málaga, desde el sábado hasta este miércoles, a más de 600 nadadores. Dos de ellos centran el interés principal. Al frente, obviamente, se encuentra la eterna Mireia Belmonte, de 27 años, que cubre un programa largo y acumula mínima tras mínima para los Europeos de Glasgow, en agosto. Allí se ha marcado un objetivo: el récord continental de 200 mariposa. Normalmente logra todo lo que se propone. El otro foco apunta a Hugo González, de 19, actual triple campeón mundial júnior, que está llamado a suceder a la badalonesa. También está destacando en los Nacionales, donde ha batido el récord español de 200 estilos, aunque rinde con mayor irregularidad. Cosa de la edad.

Detrás de cada uno hay un contraste de métodos, dos prestigiosos entrenadores con escuelas radicalmente distintas. Fred Vergnoux, el faro que guía a Mireia, es más científico, un estudioso de nuevos entrenamientos, amigo de la altitud. Belmonte ha sacado lo mejor de sí con el francés, unos resultados excepcionales que, sin embargo, no han fluido en otros nadadores. Con Hugo está Sergio López, que se adapta más a las peculiaridades del deportista. Por sus manos han pasado 14 campeones olímpicos. “La ciencia es muy importante, pero lo más importante es el arte”, le dijo a Alberto Martínez en una entrevista. Hugo se marchó a la Universidad de Auburn porque en España no pudo compatibilizar sus estudios con la preparación. Quizá no es cuestión de método. Quizá, simplemente, cada nadador necesita una lidia diferente.