La oración de la Bética al atardecer
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Cuando el Real Betis Balompié haga el paseíllo esta tarde en La Castellana, ese Real Betis Balompié irá enfundado en un capote de paseo tan legendario como aquel de luto que sacó Don Antonio Bienvenida la tarde en la que guardó luto por su madre: que era de Sevilla y del Gran Poder. En el Bernabéu y en La Castellana, el Real Madrid recibe al Real Betis Balompié, que mece su capotillo verde. No va a sonar el pasodoble 'Plaza de la Maestranza', ni la Torre Picasso puede soñar con parecerse a la Giralda resplandeciente en el fuego del crepúsculo y que llama a la oración del atardecer: contra el mal de ojo.
Pero, tan lejos de la Giralda, a los 36 años del multitudinario entierro de Don Antonio Bienvenida y a los 26 de que Rafael Gordillo fichara por el Real Madrid, este Betis de Gordillo y Mel, vuelve al Bernabéu con aires de Roma andaluza, aire de la leyenda de la Bética, oración al atardecer de La Castellana. Trae algo de paseíllo belmontino, algo del 'Se hará lo que se pueda, Don Ramón', que soltó Juan Belmonte a Valle-Inclán, cuando Valle dijo al 'Pasmo de Triana' que lo único que le faltaba era "morir en la plaza". Belmonte no murió en la plaza: se pegó un tiro. Dijo: "José me ganó la partía en Talavera". Allí, el toro 'Bailaor' mató a José: 'Gallito'. El Betis hace el paseíllo. Y la Bética reza.




