La corbata del siglo de un genio
Noticias relacionadas
Soy mal jugador de golf. Más aún, creo que no llego a la categoría de jugador. Pero lo llevo en la sangre. Y confieso que vibré en la noche del viernes viendo por Canal + a un 'animal' llamado Tiger dando una nueva dimensión a este deporte. Eran casi las dos de la madrugada y este fenómeno de la naturaleza me obligó a ponerme en pie cuando ese putt para ¡¡62 y 9 birdies en el día!! iba directo al hoyo en el 18. Fue un golpe eterno de tres metros entre los gritos del Country Club de Southern Hills, la respiración contenida ante la tele y ¡noooo! La corbata del siglo, señores. Woods lanzó el palo al aire, el público cayó de rodillas y yo me tiré al sillón desolado como si Tiger fuera mi propio hermano.
Todo hombre de bien quería que Tiger embocara porque durante dos horas dio una lección de golf jamás vista. Fue de madrugada, pero nos mantuvo los ojos como platos con golpes fascinantes, saliendo con hierros donde los demás necesitan maderas, aprochando directo a bandera, leyendo las caídas y pateando como un dios. Así hasta hacer ocho birdies, uno tras otro, un escándalo, una barbaridad exclusiva de un genio. Woods enamora y sientes rabia de que no sea español. Lástima de ese 62 que habría sido récord histórico en un Major. Mereció la pena el desvelo para ver a un extraterrestre del golf.



