De Arconada a Cifu; el mal no tiene fin

Noticias relacionadas
Relacionar las graves lesiones del mundo del fútbol con algún jugador de la Real es una tarea tan fácil de realizar como dura de digerir. Porque si por algo se han caracterizado Zubieta, Atocha y finalmente Anoeta ha sido por resultar lugares en los que han caído los realistas como moscas. Quién no recuerda la grave lesión de Arconada ante el Celta en la primera jornada de Liga. O la de Bakero ante el CSKA cuando comenzaba a despuntar. O la de Gajate durante la segunda Liga. O la de Zamora. Ellos fueron los casos más dolorosos, pero no los únicos.
Peiremans aterrizó tocado y se fue sin jugar; Sarriegi dejó el fútbol después de inumerables pasos por el quirófano; Carlos Martínez acabó harto de sus lesiones musculares; Aranceta, que despuntaba en todas las selecciones inferiores, se retiró con 22 años; Jauregi ha tenido que ir a Finlandia a recuperarse; Nihat ha estado seis meses de baja, como lo estarán Oskitz y Juan Domínguez. Y los últimos en caer han sido Cifu y Garrido, éstos no tan graves. Por eso, acusar al doctor Escobar de algo es frivolizar. La mala suerte no tiene nombres.



