Yo digo Joaquín Maroto

Lee Bowyer, camorrista y pendenciero

Joaquín Maroto
Redacción de AS
Actualizado a

Noticias relacionadas

El historial del Lee Bowyer no deja hueco a la duda. Parece sacado de San Quintín, más que de un club de fútbol, en este caso el Newcastle. Es el prototipo del camorrista, un pendenciero casi profesional. Quién lo diría. Con esos ojos azules y ese pelo rubio parece un querubín, pero de angelito no tiene nada el pájaro. Vamos a hacer un repasito a su hoja de ruta. Esta misma temporada ya lleva tres expulsiones y nueve amarillas. En marzo de 1995 fue suspendido por la FA por dar positivo en un control antidopaje. Había consumido marihuana.

En julio de 1996 fue sancionado con 7.000 euros de multa después de participar en el ataque a un empleado de un McDonald's, en Londres. En marzo de 2000 se vio involucrado en la agresión a un estudiante hindú en la ciudad de Leeds, junto con su amigo Woodgate que al final cargó con las culpas. Lee fue absuelto y Jonathan condenado a 100 horas de servicios sociales por ese incidente. En febrero de 2002 fue sancionado con seis partidos por darle un codazo a un rival y multado con 15.000 euros por insultar a un árbitro. Y ahora, va y pega a un compañero. Si se lo encuentra por la calle haga lo que hacía ese torero sevillano que sentía pavor por una determinada ganadería de reses bravas y que cuando veía al ganadero se metía en un portal porque, decía, los animales se parecen a sus dueños.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados