MOTOGP

El galimatías de Honda

Takeo Yokoyama admite que están teniendo que cambiar más de lo deseado la configuración de la RC213V por el nuevo neumático trasero de Michelin.

El galimatías de Honda
@HRC_MotoGP

Todo lo que empieza mal acaba peor. Esta ley del ingeniero espacial estadounidense Edward Aloysius Murphy se podría usar para titular la crisis deportiva que Honda está padeciendo en el Mundial de MotoGP 2020. La fábrica del ala dorada, por primera vez desde 1982, no sólo no ha subido todavía al podio en las ocho carreras que se han disputado hasta la fecha, sino que es última en el campeonato de equipos y penúltima en la clasificación de constructores.

Una falta de resultados que se justifican por dos motivos: la sensible baja de Marc Márquez desde el GP de España 2020 y los problemas de la RCV123V para adaptarse al nuevo neumático trasero de Michelín, que este año ofrece más agarre a mitad de curva gracias a una carcasa menos rígida.

Dos obstáculos que ya tienen su contramedida. Mientras se aguarda con impaciencia el regreso del campeón, que podría producirse a mediados de noviembre en Cheste o Portimao, los técnicos japoneses llevan trabajando desde el GP de la República Checa 2020 en mejorar la electrónica o el equilibrio entre el chasis y el reparto de pesos para aumentar la integración de la máquina del Sol Naciente con la nueva goma trasera y regresar a la zona de honor de los circuitos.

"Estamos trabajando mucho en el lado del chasis tratando de entender cómo usar los neumáticos Michelin, especialmente los traseros, que cambiaron su construcción este año. Hablando honestamente, no creo que estemos sacando su máximo partido. Estamos teniendo que probar muchas cosas, muchas más de las que inicialmente esperábamos cuando decidieron cambiar el neumático. La forma de usar el neumático, incluido el estilo de pilotaje, quizás deba cambiarse. Por supuesto, cuando tienes un grupo de pilotos lesionados es más difícil en todos los aspectos. Incluso sólo sin Marc sería más difícil, es cierto, pero estamos recibiendo muchos buenos comentarios, estamos haciendo todo lo posible y estamos en el buen camino", ha confirmado Takeo Yokoyama en 'Crash.net'.

Preguntado por las declaraciones de Cal Crutchlow en Montmeló, donde señalaba que el motor de 2020 hace que vuelva a tener más inercia en las curvas y mayor dificultad para detener la moto, el director técnico de HRC ha descartado que este elemento sea el principal causante de los contratiempos que padece la montura japonesa a mitad de curva: "Por supuesto, si pudiéramos desarrollar el motor sería una libertad adicional con la que jugar, ya que además de aumentar la potencia también puedes mejorar su manejabilidad. Así que cuando el desarrollo del motor se congela, es más difícil solucionar el problema, si tienes algún problema en la moto, que es lo que tenemos nosotros. La realidad es que no podemos cambiar el motor, pero todavía tenemos muchas cosas para mejorar el rendimiento".

Cabe recordar que debido a la crisis del coronavirus, el desarrollo de los motores y la aerodinámica está congelado durante los dos próximos años en la clase reina, si bien existe un comodín que permite realizar una evolución antes de 2022, así como Honda homologó en Jerez de la Frontera una moto que se podría calificar como híbrida: motor de 2020 integrado en el chasis de 2019 mínimamente evolucionado con un nuevo basculante y deflector.