FÓRMULA 1

Lo "impensable": Red Bull y Renault, juntos otra vez

Después de su sonado divorcio, Horner cuenta que miembros de la escudería francesa estuvieron en Milton Keynes para trabajar en su dispositivo contra el coronavirus.

Abiteboul, jefe de Renault, y Horner, jefe de Red Bull.

Tras años de feliz matrimonio, llegaron las vacas flacas y protagonizaron uno de los divorcios más sonados del paddock de los últimos años. Red Bull y Renault rompieron tirándose los trastos a la cabeza e imaginar verles juntos de nuevo se hacía realmente difícil. Pero ahora estamos en una época de crisis, hay que arrimar el hombro y ha sucedido lo "impensable", como califica el propio Christian Horner: ambos han trabajado juntos de nuevo. De hecho, algunos miembros de Renault han estado en las instalaciones de Milton Keynes.

¿Por qué? Por el coronavirus. Ambos diseñaron conjuntamente un respirador dentro del 'Proyecto Pitlane' para ayudar en su lucha y lo hicieron en la sede energética. "Tuvimos gente de Renault trabajando en nuestra fábrica, con su propio equipo, en nuestras mesas de trabajo, en nuestras instalaciones. ¡Algo impensable en circunstancias normales!", cuenta el jefe de Red Bull en 'Motorsport', donde asegura que "en este momento, tu espíritu competitivo sale por la ventana y todo se trata de encontrar soluciones".

"Tuvimos a Bob Bell (el asesor técnico de Renault) trabajando junto a Rob Marshall (jefe de diseño de Red Bull) ideando soluciones que asombraron a la industria", apunta Horner. Dos jefes de ambos equipos trabajando codo con codo por un bien común, lo que demuestra las bondades de tiene la Fórmula 1 cuando las necesidades aprietan: "No solo era la solución, sino también la velocidad a la que opera la F1. Lo que normalmente habría llevado tres años para acabar esta máquina, se hizo en solo tres semanas y media".

Ahora bien, su dispositivo, llamado BlueSky, fue rechazado por la sanidad británica al no ser considerado apto en los exámentes pertinentes. Algo que provocó "un cierto grado de decepción" en ambas escuderías, pero no fue un esfuerzo baldío: "Creo que destacó el ingenio de la F1, su capacidad para resolver problemas, y personificó todos los aspectos positivos sobre el deporte, y a algunos de los ingenieros más inteligentes y brillantes del país que trabajan en la F1". Demostraron que no es tiempo de discutir con enemigos, sino de unir fuerzas.