F1 | TEST EN BARCELONA

McLaren empieza el despliegue

Probaron un nuevo difusor y habrá más novedades aerodinámicas durante la semana, porque no se esperan progresos en el motor.

Carlos Sainz (McLaren MCL34). Test en Barcelona, F1 2020.
Rudy Carezzevoli

Madrugón, temperatura agradable, charlas sobre el coronavirus en el ‘paddock’ y pruebas y más pruebas en el asfalto. La segunda y definitiva semana de test de pretemporada comenzó en Barcelona y en el garaje de McLaren empezó también el despliegue de novedades. La semana pasada se estrenó un nuevo alerón delantero que refinaba ligeramente a su predecesor y este miércoles, después de unos minutos escondidos tras el biombo (la FIA lo revisará y puede caer multa si no ha habido un problema de fiabilidad antes), montaron un nuevo difusor con el que esperan generar más carga aerodinámica.

Habrá novedades casi en todas las áreas a partir de ahora porque el coche de la primera semana tenía como fin hacer kilómetros, pero el actual servirá para optimizar los reglajes e ir a por prestaciones. Los grandes progresos del invierno estarán en el chasis porque, como ya explicó este medio, el motor Renault apenas trae progresos más allá de la fiabilidad y tampoco habrá importantes evoluciones durante la temporada. Así que Carlos Sainz se pasó la mañana probando y probando, con gomas duras y sin buscar vueltas rápidas, que llegarán más adelante. El madrileño volverá a subirse al MCL35 el viernes para cerrar la pretemporada, a partir de ahora es el turno de Lando Norris.

De hecho, exceptuando a Mercedes, ya se nota en el resto de la parrilla esa búsqueda de rendimiento porque las tandas son más cortas y el número de vueltas por coche, al menos en la mañana, también. Red Bull tardó dos horas en comparecer, igual que Alpha Tauri. Al final acabaron con muy buenos registros aunque por detrás de Kubica, que llevó al Alfa Romeo a lo más alto de la clasificación, aunque con peores tiempos que los vistos hace unos días. Sólo las flechas de plata siguen al margen de todo con vueltas y más vueltas, superando ampliamente las distancias de carrera y sin ceder un ápice de rendimiento. Y pisando los talones, a muy pocas milésimas, el Racing Point de Lance Stroll. O, como se le conoce por el ‘paddock’, el Mercedes rosa. Precisamente ese monoplaza será una de las preocupaciones de McLaren a partir de ahora, en la lucha por los puestos de honor que hay tras el podio. De hecho, el Racing Point preocupa incluso a Ferrari, son conscientes de que en Australia no sería una sorpresa verse detrás de ellos.