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F1 | RUSIA

"El riesgo es que McLaren gane a Mercedes con idéntico motor"

Toto Wolff explica a AS por qué no quisieron prestar sus motores a Woking en 2017 y ahora sí. Daimler quiere rentabilizar más su inversión en la F1.

Carlos Sainz (McLaren MCL34). Rusia, F1 2019.
Mark Thompson

Zak Brown contrató a Andreas Seidl para que dirigiese a McLaren hacia el éxito con plena responsabilidad y plenos poderes. "Le pregunté qué necesitábamos para estar delante", cuenta el norteamericano, que recibió por respuesta, entre otras cosas, un túnel del viento propio, claridad con la alineación de pilotos (Sainz y Norris tienen contrato hasta que acabe 2020) y un gran motor a partir de 2021. "Mercedes es la referencia en esta era híbrida y me alegra decir que tendremos la misma unidad de potencia que el mejor equipo del paddock", sentencia ahora el propio Seidl. Porque sí, lo que avanzó AS este viernes se confirmó ayer en Sochi: es oficial, McLaren romperá con Renault cuando acabe 2020 y utilizará motores Mercedes a partir de 2021, al menos hasta 2024.

La FIA debió dar su visto bueno para que un mismo fabricante suministre a cuatro escuderías, y se desencadenó el anuncio esperado, no por ello menos sorprendente. Porque Mercedes rechazó a McLaren en 2017, en plena ruptura con Honda, y les envió con Renault. Toto Wolff, director de competición de la firma alemana, figura clave de aquellas negociaciones y de estas, explica a este medio por qué no pudo ser entonces y sí ahora.

"La situación ha cambiado. Fuimos muy estrictos en el pasado porque queríamos centrarnos al en nuestro equipo oficial. Quizás nos salimos de ese plan con Manor, era el tercer cliente, y entonces comprendimos que tener más unidades de potencia en la parrilla puede llegar a ser una ventaja gestionando bien la logística", avanza el austriaco antes de subrayar que la economía está detrás de esta decisión tan importante para el medio plazo de ambos: "Tiene un beneficio de cara al futuro, y lógicamente también tiene un beneficio en el plano financiero para el departamento de motores. Debemos mirar los números a partir de ahora". Porque la nueva directiva de Daimler, heredera de Zetsche, celebra por ahora el impacto de la F1 en su marca pero también quieren mejorar el balance, y rentabilizar unos motores que necesitarán poco desarrollo en el futuro es una forma de hacerlo (apenas habrá cambios reglamentarios en ese aspecto, serán sólo aerodinámicos).

"Hay varios pros y sólo un riesgo, que McLaren haga un buen trabajo y esté con nosotros, incluso que nos supere con la misma unidad de potencia evidenciando que no estemos haciendo un buen trabajo de chasis. Aunque tal y como estamos ahora, en esta era híbrida de siete años, creo que estamos preparados para afrontar ese paso", subraya Wolff a AS. Por primera vez suministrarán motores a un rival que, por recursos e historia, puede ser directo. Es obligatorio entregar "a todos los clientes el mismo hardware, sofware y especificaciones, eso fue importante para Zak y Andreas". El acuerdo no incluirá la caja de cambios, que seguirán fabricando en Woking, y tampoco vínculos en el área de coches de calle.

Andreas Seidl (de espaldas), Zak Brown y Toto Wolff.

¿Un futuro como fabricante de motores más allá de 2021?

Queda una incógnita: si Mercedes está preparando un paso atrás, un adiós como el equipo más dominador de la historia y un futuro como fabricante de motores con McLaren como buque insignia. "Esta es una relación de equipo cliente y no será un equipo oficial, no nos vamos. Queremos ver cómo se desarrolla la F1, cómo avanza, continuando en ella preferiblemente como equipo oficial. Para evitar malentendidos, no digo que puede que nos quedemos como suministrador de motores. Porque nos gusta tener un equipo oficial", respalda Wolff. El tiempo dirá si tenía razón.