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FÓRMULA 1 | GP DE AUSTRALIA

Llega la hora de Kubica: 3.000 días después, vuelve a debutar

Robert Kubica.

Williams F1

El polaco regresa a la parrilla tras perderse ocho temporadas y después de un duro camino de superación: "Será un gran premio muy emotivo".

Volvamos atrás en el tiempo, a una fecha, el 14 de noviembre de 2010, y a un lugar, Abu Dabi. Ese día es de nefasto recuerdo para la afición española, por el título perdido por Alonso tan dramáticamente, pero no es ese el motivo que nos lleva a hacer este viaje. Al margen de la apasionante lucha por el título, un pilotazo cruzaba la meta quinto con un Renault en una de sus actuaciones más destacadas del año. Él no lo sabía, pero iba a ser su última carrera en la Fórmula 1 en muchos años, aunque no la última, eso no lo iba a permitir.

3.045 días después, Robert Kubica volverá a estar en una parrilla dispuesto a tomar la salida en una prueba del Mundial. Aquel fortísimo accidente en un rally italiano en febrero de 2011 le provocó graves lesiones en su brazo derecho, dejándole unas secuelas que limitaban mucho su fuerza y movimientos. Era prácticamente imposible volver a verle pilotar un monoplaza al más alto nivel, pero el polaco no permitió que se escribiese así su destino y luchó hasta lo inimaginable para volver a ser piloto de F1. A sus 34 años, cumplirá su sueño de nuevo.

"Va a ser un gran premio muy emotivo", esas son las primeras palabras que acierta a decir el bueno de Robert al hablar del fin de semana del GP de Australia en el comunicado previo de Williams. Tanto tiempo, sacrificio y empeño después, se siente un novato más regresando a la parrilla: "Es el segundo debut para mí después de haber estado lejos del deporte durante muchos años. Mi última carrera de F1 fue en Abu Dabi 2010, así que tengo muchas ganas de ir a Australia con algunas cosas por cubrir y aprender".

Ya ha hecho lo más difícil, ser capaz de manejarse al volante de un F1, pero ahora le queda la otra parte: "Una cosa es pilotar un F1 y otra es competir. A lo largo de los años, creo que el enfoque de las carreras ha cambiado, así que tengo muchas cosas por descubrirlo". Lo único que pide es tener un coche fiable, algo que pilotando un Williams es decir mucho ahora, pero su ilusión mueve montañas: "Espero disfrutar y que todo transcurra sin grandes problemas para concentrarme en mi conducción y descubrir una nueva F1". Solo se le puede desear una cosa: que le vaya bien.