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16 juegos imprescindibles del Game Pass para jugar durante la cuarentena

Seleccionamos títulos que te pueden alegrar y mucho estos días encerrados por el coronavirus en Xbox One.

El confinamiento por la pandemia de coronavirus hace que estemos muchas horas en casa, y que tengamos opciones variadas para entretenernos en forma de videojuegos. Además de títulos que se pueden encontrar gratuitos y otros rebajados para la ocasión, los usuarios de Xbox One y Windows 10 tienen la opción de repasar el extenso y exitoso catálogo de Game Pass, el servicio de suscripción que cuenta con más de 100 juegos disponibles, entre ellos novedades first party, para disfrutar con el mínimo coste de auténticos juegazos. Aventuras, acción, simuladores, carreras, indies… Hay de todo y de calidad.

En Meristation queríamos seleccionar 10 juegos, pero la lista se nos hizo corta. Pensamos en 12 y nos pasaba lo mismo. Lo intentamos cerrar en 15 y nos acordamos de la Master Chief Collection. Podríamos hablaros de 20 o 25 imprescindibles, pero finalmente lo hemos dejado en 16 juegazos para jugar en Game Pass durante el confinamiento. Todos ellos imprescindibles. Seguramente muchos dirán que es una lista clásica y con pocas sorpresas. Lo aceptamos. Pero es una lista de juegos que deberías haber jugado antes de acabar la generación. Ahí vamos.

Ace Combat 7: Skies Unkwnown

Es una de las últimas novedades que se han incorporado a Game Pass, y una grata sorpresa. Project Aces volvió a lo grande tras un largo silencio, una entrega anterior que se alejaba del espíritu de la saga e intentando seguir la estela del excelente, de la pasada generación, Ace Combat 6. Estamos ante una campaña principal variada y épica, con efectos climatológicos que afectan de manera sorprendente al control del avión, una gran variedad de máquinas por controlar y visualmente impactante, capaz de meternos dentro de lo que es controlar una de estas bestias mecánicas. Es verdad que el multijugador flojea y que la trama va perdiendo interés a la larga, pero la intensidad de la campaña a nivel jugable cumple con creces. Una buena manera de conocer la serie, y muy recomendable aunque en Xbox One no tengamos las misiones de Realidad Virtual.

Dead Cells

Dead Cells es uno de esos indies inusuales, que elevan los juegos de bajo presupuesto pero con mucho talento a la altura de cualquier gran producción AAA. Una mezcla de metroidvania con roguelite que se ha consolidado como una apuesta segura sea cuando sea el momento en el que lo vayas a jugar. Un sistema de combate magistral, repleto de opciones y combinaciones, una exploración rica en secretos, desvíos y sorpresas. Espectacular a nivel audiovisual para los amantes del pixel art y sobre todo, muy divertido. Además, no para de recibir contenido y actualizaciones. Si entráis en Dead Cells, eso sí, avisamos que a lo mejor ya no salís. También en PC.

Devil May Cry 5

Sin duda alguna, una de las grandes sorpresas que nos ha dejado el Game Pass en estos últimos tiempos. Otro comeback impresionante de una de las grandes sagas de Capcom con Itsuno a la cabeza para hacer que la quinta entrega de la serie protagonizada por Dante y compañía sea, seguramente, la mejor de la serie junto a Devil May Cry 3. El despliegue técnico del RE Engine es un auténtico paso al frente para los hack and slash. El estilo que destilan personajes y enemigos, pura obscenidad. Y jugablemente, una delicia con tres estilos distintos entre Nero, Dante y V, con una rejugabilidad marca de la casa y con un ritmo de juego que no está por otros menesteres que no sean: acción, acción y acción. Una genialidad del género.

DOOM

Incansable, directo y brutal. DOOM se convirtió en nuestro juego del año en 2016 y lo hizo por méritos propios: el reboot de una de las sagas referente en los FPS volvía por todo lo alto, ofreciendo un diseño de niveles excelso en el que cada salto, movimiento y giro estaba medido al milímetro para poder matar demonios en formato 360 grados. Un juego espectacular, de esos que te deja con la lengua fuera y que es uno de los grandes referentes en el Game Pass. Una buena excusa para adentrarte en el renacer de la saga y, si te gusta, que te va a encantar, mirar hacia Eternal que acaba de salir a la venta.

Forza Horizon 4

Se puede hablar, sin miedo a equivocarnos, de Forza Horizon 4 como el mejor juego first party de Microsoft. Un título que trasciende al concepto de conducción, que está hecho por y para el espectáculo. Donde es maravilloso perderse, encontrar eventos y secretos y superarlos por el simple hecho de pasar por ahí. Un portento técnico, variado y repleto de contenido. Una jugabilidad deliciosa a lo largo de decenas y decenas de vehículos. El show en su máxima expresión. Horizon hace tiempo que consiguió impactar más incluso que la saga principal y numerada, y eso no es demérito de la rama de simulación de Forza, sino un mérito enorme de esta serie que se supera en propuestas y opciones a cada entrega que sale. Un juego que vale la pena te guste o no la conducción. También en PC.

Gears 5

Era uno de los más esperados por todo lo que se había generado alrededor de Kait, personaje que creció de manera sorprendente durante los acontecimientos de la cuarta entrega numerada y protagonista absoluta de esta nueva era. Y el juego no decepciona: tiroteos made in Gears con novedades en casi todos los frentes, nuevos enemigos y un sistema un toque más táctico gracias a Jack. Un juego visualmente imponente y un multijugador que busca seguir con la estela del exitoso de Gears of War 4. Sí, tiene flaquezas durante la campaña y algunas decisiones no están al nivel del resto, pero es una entrega ideal para disfrutar tanto solo como en compañía. También en PC.

Halo: Reach

La joya de la corona. La Master Chief Collection es una parte imprescindible del Game Pass, pero aquí nos vamos a centrar en el último en llegar, en la despedida por todo lo alto de Bungie. Un juego que abrazó una narrativa más cercana y emotiva que en Halo 3, y que jugablemente es simplemente la cúspide de la saga. Las situaciones de combate, la variedad de vehículos y una IA enemiga de otro nivel -aún esperamos enemigos mejores que los Élite de Reach- hacen que sea una obra maestra que el tiempo lo ha mantenido en lo más alto. Y con un cooperativo de primera orden. Simplemente, único. También en PC.

Hollow Knight: Edición Corazón Vacío

Van saliendo juegos 2D de corte metroidvania excelentes, pero todos -o casi- acaban comparándose con Hollow Knight. Por algo será. Su estructura, la dificultad endiablada y esos toques Souls en dos dimensiones hacen que sea el referente a seguir. Un videojuego largo, con decenas de horas, secretos y contenido más allá de la trama principal, con actualizaciones como la del Corazón Vacío y con muchísima personalidad. No da facilidades al jugador, pero te recompensa cada vez que consigues superar sus desafíos. Una de las joyas que nos dejan estos últimos años de videojuegos. También en PC sin Corazón Vacío.

Kingdom Hearts III

Se ha hecho de rogar, pero Kingdom Hearts III llegó por fin el año pasado como uno de los más esperados. Seguramente el juego no ha llegado a las cotas deseadas de otros de la saga, como la segunda entrega en su momento, pero el increíble acabado que dejan los mundos de Disney ante nosotros puede ser una buena excusa para disfrutarlo con los más pequeños de la casa. Más simple en el combate de lo deseado y con un argumento que no desentraña tanto como nos gustaría, pero pura belleza audiovisual para, por lo menos, darle un tiento a uno de los nombres de relumbrón del catálogo.

Ninja Gaiden 2

Los juegos de acción y el subgénero conocido como hack and slash no sería lo que es sin la aportación de las dos primeras entregas de Ninja Gaiden, cuando el Team Ninja e Itagaki iban a una. La secuela no tiene el impacto del original de Xbox ni fue tan puntero a nivel tecnológico, pero era un auténtico portento jugable: cada arma parecía un personaje de un juego de lucha diferente, con decenas de combos y posibilidades, a lo que añadir el sistema de parry y obliteraciones que te mantenían alerta. Si acertabas, dabas la vuelta; si fallabas, te machacaban. Y si no obliterabas, te podían enganchar en medio de los cuerpos tirados al suelo y matarte. Desafiante, espectacular y con jefazos de altura, llega con mejoras visuales que hacen que sea todavía mejor de jugar hoy en día. Y recordad, salvo que no tengas acceso a esta entrega, rechaza mitaciones (Sigma).

Ori and the Will of the Wisps

Se ha hecho esperar más de la cuenta, pero la secuela de Ori and the Blind Forest acaba de llegar y además, nos permite disfrutarla desde el primer día en Game Pass. Un juego que sigue siendo una maravilla visual y sonora, con una historia que impacta desde el primer momento y con novedades en jugabilidad que se agradecen. El enfoque más en combate, más directo y con jefes finales simplemente memorables compensan que a nivel de plataformeo no tenga los picos de la primera entrega. Nuevas habilidades, mazmorras, sistema de secundarias muy bien hilado y un mundo precioso en el que perderse. Uno de los mejores de 2020. También en PC.

Sea of Thieves

Cuando salió, la recepción fue bastante dispar. Pero Rare quiso seguir dándole oportunidades y novedades y hoy, Game Pass es sinónimo de Sea of Thieves. Un juego ideal para perderse surcando los mares en solitario o con amigos mientras solventamos varias de las nuevas aventuras que han ido añadiendo este último año. Darle sentido a las tareas a realizar y a las recompensas ha sido uno de los puntos diferenciales respecto a su salida, así como los eventos que nos vamos encontrando. Nada es más divertido que ser pirata con amigos. Queda dicho. También en PC.

The Outer Worlds

Obsidian prepara un juego que viene a ser el sucesor espiritual de Fallout New Vegas. El juego resulta ser un pelotazo de 2019, nominado a Juego del Año y ganando premios por doquier. Y ese mismo año Microsoft había anunciado la compra de Obsidian. ¿Resultado? Que uno de los juegazos de hace pocos meses está disponible desde el primer día en Game Pass. Profundo, con un buen equilibrio en historia, diálogos y sistema de progresión y con un nuevo mundo que no deja indiferente a nadie. The Outer Worlds es de los mejores RPG en tiempo y es, por tanto, uno de los grandes del catálogo.

The Witcher 3: Wild Hunt

No queda duda alguna que The Witcher 3 es una de las grandes obras que nos deja esta generación. Un titulo que creció de manera enorme respecto a la segunda parte, presentando un mundo abierto gigantesco, repleto de eventos, personajes y misiones. Secundarias que tenían un nivel de trabajo y desarrollo mejor que muchas principales de otros juegos, y una trama que nos atrapaba desde el primer momento. Nunca nos habíamos sentido tan cerca de ser el Brujo como en este juego, y no pasa el tiempo para uno de los hitos que nos deja la última década.

Valkyria Chronicles (PC)

Una de las grandes joyas ocultas de SEGA, que salió en Playstation 3 en su momento y se convirtió en el favorito de muchos. Tras alguna entrega sin salir de Japón, la compañía decidió apostar por recuperar la saga en occidente, con Valkyria Chronicles 4 y con el remaster de la primera parte. Un juego de estrategia por turnos simplemente genial, con una historia muy bien contada, personajes carismáticos y un estilo visual que te deja prendido desde un primer momento. No podéis tener Game Pass de PC sin darle una oportunidad a este título. Iréis de cabeza a la cuarta entrega una vez lo terminéis.

Yakuza 0

Y cerramos nuestros imprescindibles de Game Pass con Yakuza 0, el juego que supuso precuela del primer Yakuza y que se ha convertido en uno de los mejores de la saga. Cada uno tiene su preferido, pero esta entrega cuenta con todo lo que deseamos: un mundo más grande, repleto de más y mejores minijuegos, tramas y subtramas marca de la casa y un sistema de combate pulido y mejorado respecto a los originales. Seguramente Kiwami es el mejor para adentrarse primero en la saga, pero este es el más completo y uno de los que no pueden faltar en vuestra lista de juego. Si acabas en los brazos de la saga, acabas completándola toda. También en PC.