REAL MADRID

El largo viaje de Lunin

El meta se perfila como titular ante el Alcoyano en el estreno de los madridistas en la Copa. El Madrid será el cuarto equipo español con el que juegue un partido oficial de competición.

Andryi Lunin, en un entrenamiento con el Real Madrid.

El largo viaje de Andryi Lunin como guardameta del Real Madrid (Krasnograd, 21 años) está a punto de llegar a su primera parada. Si nada lo impide, el joven ucraniano será el portero que defienda la portería del Real Madrid ante el Alcoyano en el primer encuentro de Copa que disputen los blancos el próximo miércoles 20 de enero (21:00 horas, Telecinco). Será su debut con la camiseta blanca tras haber militado en el Leganés, Valladolid y Oviedo. Su bagaje hasta el momento es de 29 partidos jugados (entre Liga de Primera y Segunda División y la Copa), con 28 goles encajados (0,96 goles por partido) y diez porterías a cero: se traduce en que casi en un tercio de partidos no ha encajado un solo tanto…

Su fichaje fue toda una sorpresa en el verano de 2018. Fue la primera incorporación del Madrid postCristiano, de la llegada al banquillo madridista de Julen Lopetegui. Los técnicos de scouting blancos habían seguido su trayectoria en los partidos de Europa League con su equipo, el Zorya Luhansk, así como sus actuaciones con las selecciones inferiores de Ucrania. Lunin es un portero alto (mide 1,91 metros), y llamaba la atención su agilidad y poderío en balones altos. También su precio: no llegaba a diez millones de euros. El test de calidad lo superó en septiembre de 2017: su equipo venció en San Mamés al Athletic. Él dejó una imagen sensacional. El paso del Madrid fue monitorizarle hasta diciembre de ese año para evaluar el paso de ficharle. Algo que se plasmó en junio de 2018.

Sin embargo, la posterior llegada de Courtois más la presencia de Keylor Navas junto a su juventud le mandaron al Leganés. Con el conjunto madrileño participó en siete encuentros (cinco de Liga y dos de Copa), dejando actuaciones formidables como ante el Rayo en Copa (detuvo un penalti a la media hora de juego) y ante el Atlético en el Metropolitano (rechazó un penalti de Saúl, pero el rojiblanco marcó tras el rechace): dejó la portería a cero en tres ocasiones. Regresó al Madrid e hizo la pretemporada bajo las órdenes de Zidane. Ya había jugado en la pretemporada de 2018 con Lopetegui, incluso debutado en el coliseo blanco (en el Trofeo Bernabéu).

La campaña siguiente, la 2019-20, se marchó al Valladolid. Las buenas relaciones entre Florentino Pérez y Ronaldo hicieron posible su cesión, pero apenas tuvo ocasiones: sólo pudo jugar dos encuentros de Copa (encajó un gol y ante el Marbella en segunda ronda detuvo dos penaltis en la tanda). Puso rumbo al Oviedo, donde todo el trabajo oscuro previamente se convirtió en recompensa: 20 partidos, con 20 goles encajados, seis porterías a cero, y una actuación clave en el derbi asturiano. Los oviedistas se impusieron en El Molinón con una gran actuación suya. 

Ahora llega su turno en el conjunto blanco: Courtois descansará tras 25 partidos seguidos. Llega su oportunidad: su trabajo diario en Valdebebas gusta a Zidane y al preparador de porteros, Roberto Vázquez. Ya estuvo a punto de jugar ante el Cádiz, pero Zidane decidió seguir apostando por la continuidad del meta belga. Ahora, y ya asentado en la capital madrileña, llega su primera parada. El largo viaje de Lunin comienza a dar sus frutos…