CORONAVIRUS

Los obstáculos de la vacuna española

Otros países ya han desarrollado las suyas y han logrado grandes avances, pero la investigación en España tiene carencias crónicas que lo han impedido.

CSIC España vacuna coronavirus investigación trabas

Reino Unido, Rusia, China, Estados Unidos, Alemania, etc. Son muchos los países que tienen ya su vacuna contra el coronavirus en pleno funcionamiento o que han hecho grandes avances. Incluso han demostrado un enorme músculo de su sistema sanitario para salvar vidas. Sin embargo, en España la cosa ha ido más lenta, la investigación va a otro ritmo, y esto se debe a una serie de carencias acumuladas del pasado.

Varias eminencias y personas expertas han sido consultadas por la Cadena SER sobre las causas de este retraso en cantidad y en calidad con respecto a los avances españoles en el campo de la investigación. Una de las causas a las que apuntan es que se ha subestimado el poder de un virus pandémico. “La microbiología, que es la rama de la que forma parte la virología, se consideraba ya una disciplina científica en decadencia, y se ha demostrado que no es así”, explica Vicente Larraga, experto de prestigio del CSIC.

Además, otro factor que se subraya es el de la edad y la poca confianza en el talento joven. Tanto Vicente Larraga, como Luis Enjuanes y Mariano Esteban, las personas más destacadas del CSIC, tienen más de 70 años, y hay poca presencia juvenil. “La explicación es que desde 2010 solo se cubre una de cada 10 jubilaciones”, cuenta Larraga, que añade: “La situación está empezando a cambiar, pero no radicalmente. La lucha por acceder a un puesto fijo en la investigación pública, lo cual incluye también la universidad, ha sido muy dura y muy difícil”.

Se escapa el talento y hay precariedad laboral

La Federación de Jóvenes Investigadores (FJI Precarios) lleva denunciando en los últimos años la situación laboral de muchos científicos españoles. Tal y como denuncia Vaneza Nozal, vicepresidenta de esta organización y trabajadora del Centro de Investigaciones Biológicas del CSIC, el sueldo de muchos apenas supera los 1.000 euros, menos que muchos barrenderos de Madrid. O se hacen contratos a media jornada que en realidad son a tiempo completo.

En 2018 sí llegó el Estatuto del Personal Investigador Predoctoral en Formación, que ha mejorado algo la situación, pero los más experimentados siguen cobrando poco o menos que antes incluso por la crisis. “Necesitamos que se diseñe un modelo de carrera científica porque lo que tenemos ahora eso no da ningún tipo de estabilidad laboral y de vida, y eso nos penaliza mucho respecto a otros países”, explica a la SER.

Precisamente para el desarrollo de una vacuna española, denuncia que los jóvenes no participan del proceso, se marchan fuera: “Hay que dejar paso a los jóvenes. Si no lo hacemos se van a tener que cerrar muchas líneas de investigación y buena parte de nuestro capital de conocimiento se va a perder. En España hay mucho talento, pero en vez de retenerlo, lo exportamos”.

El funcionamiento español como el de un “oso perezoso”

La burocracia siempre es sinónimo de lentitud, pero en el funcionamiento de la investigación española mucho más. El último estudio del Informe sobre la Ciencia y la Tecnología en España de la Fundación Alternativas, publicado en 2019, afirmaba que la investigación española respondía al modelo del oso perezoso, frente al recomendado “sistema nervioso como el del tejón, 10 veces más rápido que el de la serpiente que le ataca”.

“El problema es que hay pocos abogados y muchos expedientes que visar, por lo que el proceso puede durar meses y, mientras tanto, no puedes contratar a nadie. Al final, si hay suerte puedes hacer la mitad del trabajo; y si no la hay, no se hace”, lamenta Larraga.

Por su parte, María Blasco, directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), denuncia que lleva intentando contratar a un prestigioso investigador de la Universidad de Columbia para un proyecto sobre cáncer y 'big data', pero las trabas administrativas se lo han impedido.

Todos coinciden en que la solución no pasa por invertir solo más dinero, también en diseñar un proyecto y mantenerlo. Hay problemas estructurales que necesitan un consenso y una planificación a largo plazo. Es decir, incluso más importante que lograr refuerzos de fuera, se necesita una reforma estructural para impulsar el atractivo de España.