CORONAVIRUS

¿Se pueden poner dosis de dos vacunas de coronavirus diferentes?

Una guía de Sanidad considera “razonable” utilizar otra vacuna distinta si la de la primera dosis no está disponible “en circunstancias excepcionales”.

¿Se pueden poner dosis de dos vacunas de coronavirus diferentes?

La aparición de diferentes vacunas está aumentando las posibilidades de acelerar el ritmo del proceso de vacunación. La mayoría de las vacunas deben suministrarse a partir de dos dosis espaciadas por un lapso de tiempo y no están pensadas para poder mezclarse. Sin embargo, las guías de Sanidad consideran esta posibilidad “en circunstancias excepcionales” a pesar de la falta de evidencia científica.

Las guías técnicas elaboradas por el Ministerio de Sanidad para las diferentes vacunas establecen en su apartado “pauta de vacunación” los días que deben pasar entre la administración de la primera y la segunda dosis. Más abajo, la guía indica que “no hay evidencia de intercambiabilidad entre las diferentes vacunas frente a la COVID-19, incluyendo vacunas con el mismo mecanismo de acción, por lo que las pautas siempre deben completarse con la misma vacuna aplicada en la primera dosis”.

A pesar de ello, el siguiente párrafo plantea que “en circunstancias excepcionales” en las que una persona hubiese recibido una dosis de una vacuna que no se encuentra disponible en ese lugar o si se desconoce cuál ha sido la vacuna administrada “se considera razonable completar la vacunación con el producto disponible en el punto de vacunación en ese momento”.

La guía presenta este escenario “especialmente si es probable que la persona pueda exponerse a un alto riesgo de infección o si es poco probable que se pueda volver a captar para otra ocasión”. En estas circunstancias, el documento afirma que “si ambas vacunas están basadas en la proteína S del SARS-CoV-2, es muy probable que la segunda dosis refuerce la respuesta”, lo que contrasta con la falta de evidencia que se indica unas líneas atrás.

Oxford lidera el primer estudio sobre este asunto

A principios de febrero, el Consorcio de Evaluación del Calendario de Inmunización Nacional de Oxford inició el primer experimento para explorar la viabilidad de poder aplicar una segunda dosis de una vacuna distinta a la que administrase a un paciente en un primer momento. El objetivo es comprobar si esto puede ser viable para aumentar la flexibilidad de los procesos de vacunación.

El estudio denominado ‘Com-Cov’ contará con 800 voluntarios de más de 50 años para estudiar las posibles de combinaciones de las vacunas de Pfizer y AstraZeneca. El estudio tendrá una duración de 13 meses aunque habrá una revisión provisional de los datos temprana en las primeras cuatro semanas. También se monitorizarán posibles efectos adversos generados por la combinación de vacunas.

"Si demostramos que estas vacunas se pueden usar indistintamente en el mismo programa, aumentará en gran medida la flexibilidad de la entrega de la vacuna y podría proporcionar pistas sobre cómo aumentar la amplitud de la protección contra nuevas cepas de virus", señalaba en la web de Oxford, Matthew Snape, investigador jefe del estudio.