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Los epidemiólogos explican cómo el coronavirus 'acabó' con la gripe

Algunos expertos señalan que existe peligro de que se produzca un brote fuera de temporada cuando cambien los hábitos derivados de la pandemia.

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Los epidemiólogos explican cómo el coronavirus 'acabó' con la gripe

La pandemia ha provocado un cambio de nuestras rutinas. Así, se ha convertido en habitual mantener la distancia social, la disminución de las relaciones o el uso de la mascarilla. Estas alteraciones también se han notado en la época de gripe, puesto que los casos notificados hasta la fecha son escasos.

En nuestro país, hasta el 31 de enero de 2021, el Sistema de Vigilancia de Gripe en España (SVGE) solamente había registrado seis casos en la temporada. Esto podría difundir el pensamiento de que estamos acabando con la enfermedad, aunque los expertos difieren de semejante afirmación. 

Temor de las autoridades

Se trata de la temporada con menos casos en toda la historia. Las autoridades sanitarias expresaron su temor de que una afección similar a la de otros años, unida al coronavirus, podría haber saturado aún más los hospitales y los recursos médicos complicando notablemente la situación.

Aunque esta falta de casos asimismo puede suponer un problema. Según explica The Atlantic, muchos expertos no creen que la gripe haya desaparecido, sino que se ha ocultado gracias a las medidas anticontagio: mascarilla, distancia social y lavado de manos. 

Tal y como recalca el citado medio, "sin casos de gripe para estudiar, los investigadores se han visto privados de datos cruciales para desarrollar vacunas y pronosticar el próximo brote. Los virus de la influenza no se han extinguido. Están temporalmente escondidos. Y nadie está seguro de cuándo o cómo regresarán".

Efectos del próximo brote

Esa falta de datos provoca que se desconozcan los efectos del próximo brote. Todavía no se sabe si alguna de las cepas existentes habrá desaparecido para siempre, pero el miedo recae en descubrir si habrá mutado hacia otra variante desconocida hasta la fecha. 

Shweta Bansal, experta en enfermedades de la Universidad de Georgetown, alerta en The Atlantic que si se cambian los comportamientos sociales en verano "podría ocurrir un brote fuera de temporada. La susceptibilidad está aumentando en la población, por lo que las personas con inmunidad reducida o nula son combustible para la gripe. Cuanto más combustible haya disponible, más fácil será que ocurra un brote".

Oculta por la pandemia

Por este motivo, pese a que exista la sensación de haber domesticado la gripe, la realidad es que se encuentra enmascarada debido a los cambios de comportamiento derivados de la época del coronavirus. Solamente cuando vuelva a instalarse la normalidad en nuestras vidas, podrán conocerse de nuevo los efectos habituales de este patógeno.