Salud

¿Cuál es el escenario si no llega nunca la vacuna del coronavirus?

Los medicamentos antivirales y los inmunosupresores emergen como una estrategia médica en caso de que el remedio contra la enfermedad no llegue pronto.

¿Cuál es el escenario si no llega nunca la vacuna del coronavirus?
John Cairns AP

La gran mayoría de la comunidad médica y de las grandes farmacéuticas han dedicado sus esfuerzos en los últimos meses para crear una vacuna contra el coronavirus que ponga solución definitiva a la pandemia. Sin embargo, existe la posibilidad de que ese remedio no llegue o, al menos, se demore más tiempo del proyectado.

Andrew Hill, investigador de la Universidad de Liverpool, en el Reino Unido, recuerda la experiencia con el VIH, hace más de tres décadas: “En 1988 empecé a trabajar en temas de VIH y en ese momento me dijeron que iba a haber una vacuna en menos de un año, esto ocurrió hace 32 años”, dice, citado por El Independiente.

Por esa razón, habla de la importancia de tener un plan B para actuar en un escenario en el que no haya vacuna contra el virus: “Tenemos que empezar a mirar hacia los antivirales y a los inmunosupresores para el futuro. Hay que pensar en otras posibilidades y preguntarnos qué hacemos si no hay vacunas”.

Paralelamente a las investigaciones para conseguir una vacuna, avanzan los trabajos para fabricar fármacos que sirvan para enfrentar el virus. Según Policy Cures Research, en la actualidad hay 323 fármacos en estudio, entre antivirales, antiinflamatorios e inmunosupresores con el objetivo de hacer frente al coronavirus. Algunos de esos medicamentos buscan atenuar la enfermedad, mientras que otros se centran en prevenirla.

Mirar hacia otros tratamientos

Salvador Macip, director del Departamento de Biología Molecular y Celular de la Universidad de Leicester , también en el Reino Unido, opina: “Si no hay vacuna, el plan B más claro serían los antivirales”. Sin embargo, asegura que cree más posible que se llegue con éxito a una vacuna que a un antiviral efectivo contra el coronavirus.

Por su parte, Hill explica que, en caso de que alguno de esos medicamentos funcione y, por ejemplo, en una residencia de ancianos se presente un contagio, se podrán suministrar los antivirales a los demás residentes para evitar que el virus se expanda.

José Castillo, miembro de la Sociedad Española de Epidemiología, tiene un punto de vista más cauteloso sobre la fabricación de la vacuna: “La gente se hace la idea de que la vacuna es una gran solución perfecta, la mayoría de las vacunas son herramientas útiles, pero no siempre son la solución definitiva de las enfermedades”.

La inmunidad de grupo, otro escenario

Macip también contempla la inmunidad de grupo como un posible escenario ante la ausencia de la vacuna: “Si no hay vacuna, habrá que buscar la inmunidad de grupo lo más lentamente posible para no saturar el sistema sanitario”. Y explica que, en esa situación, lo importante sería evitar que los brotes se salgan de control para llegar a esa inmunidad grupal, que puede alcanzarse en cinco o 10 años. Con esa alternativa, las consecuencias en vidas humanas se pueden contar en millones de personas muertas.

Sin embargo, los trabajos para obtener la vacuna se cuentan por décadas en todo el mundo. Una investigación publicada por el Policy Cures Research indica que en la actualidad hay 186 vacunas contra el coronavirus en proyecto en todo el planeta. Además, este lunes se conoció que el fármaco de la compañía estadounidense Moderna avanzó en sus pruebas y se encamina hacia la última fase de desarrollo de su vacuna.