NBA

Ganadores y perdedores de la burbuja NBA de Orlando

La NBA comienza este lunes los playoffs por el título con el primer partido de la serie entre Denver Nuggets y Utah Jazz tras los ocho últimos encuentros de temporada regular.

Ricky Rubio, con su entrenador Monty Williams.
ERIK S. LESSER EFE

Los playoffs de la NBA comienzan este lunes a las 19:30. Denver Nuggets y Utah Jazz abren fuego en unas rondas finales muy especiales, sin ventaja de campo y sin espectadores en las gradas de la burbuja sanitaria del complejo de Walt Disney en Orlando (Florida). Pero antes que los equipos inicien la lucha por el anillo, repasemos lo mejor y lo peor que nos ha dejado este reinicio de temporada en la Liga norteamericana.

Ganadores en la burbuja

Phoenix Suns

La franquicia de Arizona es la gran triunfadora de Orlando, a pesar de quedarse fuera de los playoffs por un fallo de LeVert en los últimos instantes del Portland Trail Blazers-Brooklyn Nets, que les habría metido en el play in y eliminado a la franquicia de Oregón. Los Suns llegaron a Florida con el peor registro de la Conferencia Oeste y el segundo más bajo de los 22 equipos reunidos en Walt Disney. Nadie apostaba por ellos. Sin embargo, llevaron a cabo un papel sobresaliente, con ocho victorias en ocho partidos. Pleno total y único invicto en este reinicio de curso. Y todo ello con las bajas de Baynes y Oubre, y una rotación en la que solo un jugador superaba los 26 años: Ricky Rubio. El internacional español, con su papel y el del equipo, acalló las críticas vertidas contra él por su decisión de fichar por Phoenix. Devin Booker demostró su potencial ofensivo y sus galones dentro del grupo y de la NBA. Los Suns tienen un gran futuro brillante con Monty Williams en el banquillo.

Toronto Raptors

El campeón quiere reinar otra vez. No es una frase hecha. Ni una intención vacía. Es un grito de guerra palpable tras lo visto en la burbuja. La franquicia de Canadá solo ha perdido uno de los ocho encuentros disputados, ante Boston Celtics, con triunfos muy simbólicos antes Los Angeles Lakers y Milwaukee Bucks, los dos grandes candidatos en el Oeste y en el Este, respectivamente, para ganar el campeonato. Su balance en los doce últimos encuentros es de 11-1. Nada mal para haber perdido a Kawhi Leonard el pasado verano. Los Raptors son una máquina casi perfecta, con una rotación extensa, jugadores jóvenes y ambiciosos y un líder forjado por las manos de Nick Nurse: Pascal Siakam. Kyle Lowry y Fred Van Vleet son un tándem perfecto y cuando faltan, aparece la versión base de Marc Gasol: en los dos partidos que ambos faltaron, el pívot repartió 13 asistencias en 26 minutos. Una cada 120 segundos. Casi nada.

Portland Trail Blazers

La franquicia de Oregón ha salvado múltiples pelotas de partido durante este reinicio de temporada para clasificarse para los playoffs por séptimo año consecutivo, todas con Terry Stotts a los mandos, que solo falló en su estreno en Portland. Los Blazers ganaron seis de los ocho encuentros de esta mini temporada regular y superaron a Memphis Grizzlies en el play in a la primera. Damian Lillard fue el gran culpable: el MVP de la burbuja promedió en Orlando 37,6 puntos, 3,9 rebotes y 9,6 asistencias con un 43,6% en triples. Tuvo actuaciones estelares ante Sixers (51 tantos), Mavericks (61) y Nets (42). Recibió ayuda de CJ McCollum, de la revelación Gary Tren Jr y de Carmelo Anthony, que está más que recuperado para el baloncesto NBA.

Michael Porter Jr y TJ Warren

De la nada, aparecieron Porter y Warren. Ambos jugadores han sobresalido durante esta primera fase disputada en Orlando. El versátil alero de Denver Nuggets juega su primera temporada en la Liga después de pasarse su año de rookie lesionado. Dejó pequeños destellos antes del parón, muy condicionado por los minutos de seguridad que le imponía Malone desde el banquillo. Sin embargo, en la burbuja le ha soltado la correa y Porter se ha disfrazado de All Star: 22 puntos de media en siete partidos con 37 de tope ante Oklahoma City Thunder. Por su parte, Warren ha encontrado un hábitat perfecto de competitividad en Indiana tras pasarse cinco temporadas en Phoenix sin jugarse nada relevante. Estos serán los primeros playoffs de su carrera y llega a ellos con 31 puntos de media en seis encuentros, 53 de máxima ante los Sixers.

Perdedores en la burbuja

San Antonio Spurs

Era inevitable que pasara. San Antonio Spurs no disputará los playoffs tras 22 apariciones seguidas. Se queda a solo una del récord en el deporte norteamericano. Y todas ellas bajo la tutela de Gregg Popovich, que solo faltó en su primer año con los texanos. Es increíble la capacidad competitiva de la organización dentro del Salvaje Oeste. Pero la historia tenía que acabar después de varios años tonteando con esta posibilidad y sin LaMarcus Aldridge en Orlando. Será raro ver unas rondas finales sin ellos. El fin de una era.

New Orleans Pelicans

El equipo de Luisiana es de hype. Es un conjunto muy molón, con jugadores muy molones como Brandon Ingram, Lonzo Ball y Zion Williamson, un numero uno del draft que despierta muchas dudas por su físico. Sin embargo, por muy molones que sean, los Pelicans han realizado una vuelta a la competición nula, con solo dos victorias en ocho partidos. Han demostrado estar todavía a medio hacer, sin orden ni concierto ni juego. Ahora, una vez más, debe replantearse su futuro tras despedir a Alvin Gentry del banquillo.

Washington Wizards

La franquicia de la capital llegó sin tres grandes nombres a Orlando. John Wall (año blanco por el tendón de Aquiles), Bradley Beal y Davis Bertans se quedaron en casa y los Wizards naufragaron en Walt Disney: solo un triunfo y en la última jornada. El problema no fue su eliminación, sino su nulo esfuerzo por evitar lo supuestamente inevitable. El play in parecía lejano y no hicieron nada para remediarlo. Ni un destello. Solo sombras.

Sacramento Kings

Tres triunfos en ocho partidos y adiós a la temporada. La franquicia de California se queda una temporada más fuera de los playoffs y ya suma 14 años seguidos. El récord negativo en la NBA es de 15, en posesión de Los Angeles Clippers, que lo abrieron en 1976 siendo Buffalo Braves, pasaron por San Diego y lo cerraron ya en Los Ángeles, en 1991. El problema ya no fue tanto no clasificarse, que lo es, sino la incapacidad manifiesta de mostrarse como un equipo estable y confiable, De crear un grupo y una cultura con cierto aroma de ganador. No hay consistencia en las decisiones y el ‘vuelta al empezar’ es el lema más usado. Un mensaje que se repite este verano después de la salida en tromba de toda la cúpula directiva con Divac a la cabeza.

Memphis Grizzlies

Es un perdedor a medias. La franquicia de Tennessee aterrizó en Orlando con una renta bastante cómoda para defender su octavo puesto. Su temporada, hasta el parón, era notable. Ocho partidos y seis derrotas después perdieron esa ventaja. Ni el play in frente a Portland les salvó de quedar fuera de los playoffs por tercer año consecutivo. La lesión de Jaren Jackson Jr tampoco ayudó a un equipo que ya arrastraba la de Justise Winslow. Bajas que excusan a un conjunto que tiene la gran noticia de la explosión, continua y sin límites aparentes, de Ja Morant. Luz al final del túnel.