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LIGA ENDESA | MADRID 76 - BARÇA 82

El Barça le coge la medida al Madrid y casi amarra el liderato

Los azulgrana han vencido en seis de los ocho duelos directos desde la llegada de Pesic al banquillo hace 13 meses. Al equipo blanco le faltó coraje y energía, también juego.

Se esperaba a un Madrid encorajinado tras la final de Copa, con hambre y ansia de desquite en el regreso azulgrana al Palacio cinco semanas después, y nos encontramos, en cambio, a un equipo blando, que no se remangó como se esperaba y que trató de atacar desde la barrera, sin mostrar su corazón herido hasta ya muy entrado el duelo. Luego puso la energía que le había faltado, pero no encontró nunca el juego. Desactivado otra vez por Pesic, que seguirá trabajando para poder proclamar con títulos el cambio de ciclo. De momento, 6-2 en los duelos directos desde su llegada al banquillo hace 13 meses y 4-1 esta temporada (los tres últimos seguidos).

El Barça ganó la Copa y ganó de nuevo este domingo en el Palacio para dejar casi sentenciado el primer puesto de la fase regular liguera: dos triunfos más que el Madrid y el averaje a favor, y tres más que el Baskonia a falta de diez jornadas. Venció y neutralizó al enemigo, lo empequeñeció. Fue más equipo con siete u ocho jugadores sobresalientes (Tomic, por ejemplo, repartió 7 asistencias) y dos pilares soberbios en ataque: Heurtel (15 puntos y solo un error en el tiro) y Kuric (13 en rachas decisivas). A los dos, temperamentales, el Real les sobremotiva, aunque fue Pangos el base que acabó en pista y dio la puntilla.

De salida, Llull embocaba un triple y fallaba los tres siguientes mientras su equipo no jugaba a nada y perdía cuatro balones en un suspiro. En cinco minutos, diez abajo: 3-13. Laso pidió un tiempo muerto de los de bronca energética para contagiar a los suyos e incitó a Causeur a coger al toro por los cuernos. Apenas 2:40 después, marcador empatado: 15-15. No lo sabían aún, pero acababan de cerrar su mejor momento de la tarde tras apretar atrás, correr y ver cómo Llull acertaba dos veces más desde la larga distancia (11 puntos ya y 13 al final).

Los árbitros castigaban con falta en ataque los bloqueos indirectos en movimiento y revisaban hasta el extremo el Instant Replay. Ya saben, para no tropezar dos veces en la misma piedra. No lo hicieron, tampoco hubo pie a ninguna polémica.

"Vamos por detrás en todo"

En el segundo cuarto, Pesic apostó por Smits y Oriola por dentro y el letón respondió con tres triples. El Barça olvidó pronto su titubeo y cogió de nuevo la iniciativa para no perderla. Atacaba con criterio y cuando tocaba mirar al aro, lo metía todo (7 de 12 de tres entonces). “Vamos por detrás en todo”, decía Laso en el intermedio. Solo el rebote ofensivo y la dinamita de Carroll (13 tantos en el segundo acto contestados por ocho de Kuric) les permitían tirar de la goma. De nueve abajo (29-38) a solo dos (40-42).

Y de nuevo diez en la reanudación (45-55) tras un mate de Tomic a pase de Heurtel. La pareja no había conectado tanto como otras veces porque el francés apuntaba más a canasta, muy fino en el lanzamiento (no falló un intento hasta el último cuarto), y porque eran muchos los culés que daban un paso al frente: Singleton, Claver, Oriola y su enorme trabajo… El Real nadó corriente arriba, sin juego, atado en corto al no poder galopar; mientras su rival fluía, movía el balón, se entendía e interactuaba. Claver machacaba dos veces seguidas, la segunda tras un gran corte y un pase preciso de un Tomic paciente, útil sin casi encestar: 63-68. No había color y pese a todo el Madrid estaba aún dentro no se sabe bien cómo. Le sacaron Kuric y Pangos que se rehízo de la presión de Campazzo. Y le sacaron cinco rebotes de ataque en ese tramo, un arma que cambió de manos. Se echó en falta a Rudy y a Deck y en la otra trinchera casi nadie se acordó de Hanga y de Seraphin.

Un gran éxito que subraya con fluorescente la superioridad del Barcelona en los cara a cara de un tiempo a esta parte y le pone muy cerca de terminar como líder la fase regular tres años después. Queda mucha Liga, sí; pero a día de hoy viste de azulgrana.