¿Flechazo?

Andrés Iniesta revela cómo enamoró a su mujer Anna Ortiz

Andrés Iniesta revela cómo enamoró a su mujer Anna Ortiz

El manchego recibió la visita en Japón de Jesús Calleja y relató cómo comenzó su relación allá por el año 2007.

Andrés Iniesta siempre ha sido un futbolista muy celoso de su vida privada y algo parco a la hora de contar cosas sobre sus sentimientos. Sin embargo, con la visita de Jesús Calleja y su programa Planeta Calleja, que se desplazaron hasta Japón para hablar con el manchego, se fue soltando en presencia de su mujer y relató cómo había comenzado su romance en el año 2007.

Según su relato, durante esa época acudió junto a un buen amigo a un bar de Mataró y se encontró con que Anna Ortiz era una de las camareras. "Yo le eché el ojo y fue un flechazo mortal", amor a primera vista vaya. Pero Andrés no se dejó llevar por los impulsos y no le dijo absolutamente nada. Pero por la noche empezó a realizar "un trabajo exhaustivo" para poder conquistarla y enamorarla.

Gracias a su amigo logró su número de teléfono y le escribió un mensaje, aunque Anna le dio largas porque en ese momento estaba con otro hombre. "Me hizo sufrir porque no me daba bola", cuenta el de Fuentealbilla. "Respetaba lo que tenía", contesta ella.

"Lo mío fue un flechazo, pero ella se fue enamorando... Y eso tiene un proceso", cuenta Iniesta, que comenzó a realizar pequeñas acciones para llegar a su corazón. Hasta que al fin llegó el día en que ella se percató de que realmente se había enamorado del jugador.

"Fue al volver de una gira con el Barça por Japón. Me trajo unos aviones, porque aquí los aviones se llaman Ana, y me escribió una carta. Se tiró dos horas de caravana para venir (a Mataró, donde quedaron), darme eso e irse. Y en ese momento, después de haber estando dudando si ir o no ir, llegué a casa y le dije a mi hermana: me he enamorado", desvela Ortiz en una perenne sonrisa.

"El destino era Japón", concluyó Iniesta, que no cabe duda de que tiene una relación más que especial con el país del sol naciente. Gracias a él enamoró a su mujer, y ahora disfruten de la vida allí tras su fichaje este mismo verano por el Vissel Kobe.