A falta de pan buenas son las tortas

Un año después de anunciar la Superliga y unos días más tarde del colapso del fichaje de Kylian Mbappé, Florentino Pérez lo ha vuelto a hacer. Los que podrían haber sido motivos para desestabilizar al club, se han convertido en hechos que le consoliden para siempre como el mejor presidente de la historia del Real Madrid.

Y es que si el francés, "un fanático del Real Madrid desde la infancia", no ha querido venir, no es culpa del club sino de Kylian, quien, convencido por su madre, dio su palabra a Florentino y luego no la cumplió. Es decir, lo que en otro club sería una buena excusa para un motín, en el Real Madrid es un motivo para sacar orgullo. Además, es cierto, ¿quién necesita al parisino, si el Madrid de nuevo es campeón de Europa? Y ya son cinco finales de Liga de Campeones en nueve años y catorce Champions. Imposible de igualar por ningún otro equipo.

Mientras la mayoría de los clubes han aumentado el número de ejecutivos y personal especializado, el Real Madrid, a pesar de la magnitud de la institución, es manejado por solo dos personas: su primer ejecutivo, José Ángel Sánchez; y su jefe de scouters, Juni Calafat. Eso sí supervisados por Florentino. Por muy bien que hagan las cosas el presi y sus hombres de confianza, al final todo depende de los resultados del equipo. ¿Qué hubiera pasado si no viene Mbappé y el Madrid no gana la Champions? Todos pensarían que el Madrid no puede seguir así y que necesita una estrella arriba para volver a reinar en Europa.

El verano pasado llegaron refuerzos que tardaron en cuajar como un jovencísimo Eduardo Camavinga y un polifacético David Alaba. Ningún gran nombre. Además de toda una sorpresa incomprensible como la vuelta de Carlo Ancelotti. La temporada pasada perdieron la Liga frente al Atlético de Madrid y fueron eliminados de la Champions League por el Chelsea. Pero esta vez con un Karim de escándalo, que llegó en 2009 con el regreso de Florentino a la presidencia, y un eléctrico Vinicius que ahora ya ha aprendido a marcar goles, la cosa ha cambiado y mucho. Todo esto bajo la atenta mirada de Florentino que además ha reconstruido el Bernabéu, convirtiéndolo en un espacio de última generación.

¿Y el Barça qué? El masculino nada pero el femenino sigue arrasando y paseándose por España y, si no fuera por 45 minutos nefastos, reinaría en Europa también. Un equipo que ha ganado la Liga sin perder un partido, llevándose a casa tres copas: Liga, Supercopa de España y Copa de la Reina. Ha acabado la temporada con 221 goles a favor y solo 23 en contra. Todo eso tirando de cantera y con tan solo tres incorporaciones esta temporada: Irene Paredes, Ingrid Engen y Fridolina Rolfo. Además de la vuelta a casa de Claudia Pina.

Unas jugadoras que representan la esencia del fútbol que quieren los culés. Un modelo de juego Barça que ha conseguido ilusionar y movilizar a una afición entristecida que "trobe a faltar" ese Barça de Xavi que nunca llega. Y es que a falta de pan buenas son las tortas.