El espíritu de Zaragoza hasta el final

27 de mayo de 2018. El Real Valladolid perdía 3-2 en Zaragoza en la penúltima jornada y se quedaba a las puertas del playoff. Necesitaba ganar a Osasuna en la última para certificar su pase a la liguilla de ascenso. Nada estaba hecho. Quedaba, pues, mucho camino por recorrer. Pero en ese partido que se perdió en Zaragoza se ganó el ascenso. Fue un resultado injusto con un Valladolid perjudicado por el árbitro y que jugó mejo que su rival. Dolió mucho la derrota y al final del partido los jugadores hicieron un círculo en el que se juramentaron para luchar por el ascenso hasta el final. No volvieron a perder. Ganaron a Osasuna, dos veces al Sporting y una al Numancia con el empate de la jornada final. Y el equipo liderado por Sergio, en el que nadie creía unas cuantas semanas antes, se convirtió en imparable. Ese espíritu de Zaragoza, ese convencimiento de que todo era posible, es el que noto que ha podido instalarse en este Valladolid tras la convincente victoria de Eibar. Tras perder ante la Real B todo se veía de color negro. Se tocó fondo. Y cuando peor parecían estar las cosas llegó la reacción de Ipurua y todo ha vuelto a cambiar. Ahora, y sin depender de sí mismo, el ánimo de aficionados, entrenador y jugadores está al máximo. Y encima vuelve Sergio León. Hay que subirse a esa ola de optimismo y tener presente ese espíritu de Zaragoza del 2018 para no volver a fallar.

Es verdad que además de eso hará falta acierto en el campo, seguro que sí, pero tengo muy claro que el fútbol es un estado de ánimo y el de los blanquivioletas, ahora, vuelve a ser el mejor. Veremos como es el del Eibar tras su derrota ante los de Pacheta. Hay una cosa incuestionable, los armeros dependen de sí mismos, es cierto, pero es algo en lo que el Valladolid no puede influir. Los futbolistas del Real Valladolid deben ir a por todas estas tres jornadas, tratar de ganar sus tres partidos esperando el fallo de su rival y metiendo a los de Garitano toda la presión. Y si no se asciende de forma directa, llegar en el mejor momento y con ese espíritu de hace cuatro años para tratar de ganar el playoff.

Zorrilla presentará una gran entrada, enfrente una peligrosa Ponferradina que se está jugando sus opciones de playoff. Gran partido a la vista y la vuelta de Sergio León como una de las grandes novedades. Todo apunta a que el sevillano será titular. Esa rabia contenida por todo lo que le ha pasado, el descanso que ha tenido al no haber competido en estos cuatro partidos y su gran calidad pueden ser armas decisivas en lo que resta de temporada. Confiemos en una victoria del Valladolid para poder asistir a partir de las nueve de la noche de mañana al Leganés-Eibar que coincidirá en horario con el festival de Eurovisión. Por las palabras de Nafti, el Leganés va a ir a por todas y no va a regalar nada “Nos jugamos nuestro pan” dijo ayer el tunecino alto y claro. Nos apuntamos a ello. Pero antes de eso hay que ganar a los de Bolo. El Valladolid no puede volver a fallar. El espíritu de Zaragoza le tiene que ayudar.