Sobre la exigencia del Madrid

Entiendo a Varane cuando explica que molesta un poco que los aficionados del Madrid no sepan felicitar a los jugadores cuando ganan la Champions, que sólo digan "muy bien, a por la siguiente". Esta forma de ver las cosas no entra dentro de la normalidad humana porque todo el mundo necesita sentir el reconocimiento, ser felicitado cuando hace algo muy bueno. Esta necesidad empieza en la más tierna infancia, periodo durante el cual los padres animan a sus niños. Por ejemplo cuando vuelven a casa con una buena nota. La felicitación tiene un efecto multiplicador, incita a trabajar más, motiva y hace feliz. Sólo tiene efectos positivos. Y siendo adulto, cuando alguien te felicita por algo que te ha costado, el niño que está dentro de cada uno de nosotros despierta de alegría.

Por lo menos me pasa a mí, después de más de treinta años de periodismo. Cuando alguien me dice que le ha gustado un artículo mío, crecen mis ganas de hacerlo mejor en el siguiente escrito. ¿Por qué en el madridismo no se consideran a los futbolistas como seres humanos? No se trata de aceptar y de aplaudir todo pero de saber valorar con justicia las grandes hazañas. Si los madridistas (la mayoría de los aficionados al fútbol de este país) fueran tan exigentes consigo mismo en su trabajo como lo son con los jugadores, España sería la primera potencia mundial.