Por un auge de las tandas de penaltis

Las tandas de penaltis han tenido gran protagonismo en la Eurocopa. No sólo se ha decidido por una que el título fuera para Italia y no Inglaterra, que ya es decidir. Han dictado veredicto en tres partidos más. Nosotros mismos pasamos una y caímos en otra. La decisión de la UEFA de anular desde ya el valor preferente de los goles fuera de casa para resolver los empates en el tanteo agregado de ida y vuelta nos abocará a muchas más tandas de penaltis. Esta suerte, más bien esporádica, pues raramente un equipo tira más de diez en un campeonato y sólo se hace más presente en fases finales, va a cobrar ahora un carácter mucho más cotidiano.

Eso me ha animado a comentar con algunas gentes de nuestro fútbol una idea que manejo desde hace tiempo: deshacer los empates en LaLiga con una tanda de la que el vencedor salga con un punto más. Es decir: 0 el que pierde, 1 el que empata y pierde la tanda, 2 el que empata y gana la tanda y 3 el que ha ganado el partido. Las tandas de penaltis son lo más telegénico del fútbol y lo que más agrada a los chavales, de los que se dice que se están distanciando del fútbol. Mejoraría la ciencia de tirar y parar penaltis y nuestros lanzadores y porteros estarían más preparados para la nueva época en los campeonatos europeos de club.

No creo que cometa ninguna infidencia si digo que entre los que se lo he planteado están Tebas y Rubiales, y no vi que les pareciera un disparate. Tebas me dijo, con verdad, que eso correspondía a la Federación, y Rubiales, también con verdad, que se necesitaría la aprobación de la IFAB. Así lo hizo la URSS cuando resolvió dar 3 puntos por victoria en lugar de 2, como se venía haciendo de tiempo inmemorial. Aquello sonó raro y tuvo críticas, pero con el tiempo lo hemos acabado haciendo todos. Pienso que con esto puede pasar lo mismo, y que empezar los primeros nos daría una ventaja, aunque fuera transitoria, en los campeonatos europeos.